25 de junio 2004 - 00:00

Europa y Japón frenarían créditos por u$s 1.500 millones

Nicola Stock
Nicola Stock
La presión de varios países del G-7 aumentó el suspenso sobre dos desembolsos por un total de u$s 1.150 millones del Banco Mundial (BM) y del FMI que debería recibir la Argentina en las próximas semanas. Varios incumplimientos en las metas fijadas con el Fondo para la tercera revisión y las dudas que genera el proceso de renegociación de la deuda generaron un endurecimiento de la posición de países europeos y de Japón.

«Es obvio que en los organismos internacionales nos quieren mantener la rienda corta, sobre todo ahora que estamos en pleno proceso de renegociación de la deuda»
, reconocieron altas fuentes del Palacio de Hacienda.

En el caso del Banco Mundial, está en juego un pago demorado por u$s 500 millones para «recuperación económica», cuyo destino es engrosar las reservas del Banco Central. Su tratamiento está previsto para el próximo martes, pero Italia, Inglaterra y Japón están mostrando dudas para votar favorablemente. Otros u$s 200 millones para rutas no corren peligro y serán aprobados sin mayores objeciones.

Estos fondos están dentro del programa de u$s 2.000 millones que el BM le aprobó a la Argentina hace un par de meses hasta fines de 2005.
Claro que cada desembolso en particular depende de una decisión política que por ahora corre peligro.

• Visto bueno

En el Palacio de Hacienda no descartan que el giro de estos fondos se produzca recién con el visto bueno que el directorio del Fondo le termine dando a la Argentina por la tercera revisión de metas.

El tratamiento en el «board» aún no fue fijado, pero sería para mediados de julio.

El representante argentino ante el BM, Alieto Guadagni, de floja tarea hasta ahora y nula gravitación en el organismo, efectuó encuentros informales en las últimas horas para tratar de destrabar la oposición emergente dentro del directorio de la institución.

Tanto Italia como Japón responden, en realidad, a los reclamos que los bonistas de sus países efectúan ante la fuerte quita planteada por el gobierno para llevar adelante la renegociación de la deuda. De hecho,
el titular del Comité Global de Acreedores, Nicola Stock, ya planteó la posibilidad de «bloquear» en el FMI el tratamiento del caso argentino si no se producía una mejora en la oferta para salir del default.

El FMI, por su parte, debería haber desembolsado u$s 650 millones a favor de la Argentina a mediados de junio, según quedó establecido en el acuerdo firmado en setiembre de 2003.
Sin embargo, como la misión continuó trabajando hasta ayer en el país, se demoró el tratamiento de la posible aprobación hasta julio. Recién cuando llegue ese OK formal se procederá a desembolsar los fondos. La semana pasada, el gobierno pagó u$s 320 millones y cumplió puntualmente con un vencimiento ante el FMI.

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