No dan tregua los reclamos sindicales: el gremio que representa a los trabajadores de estaciones de servicio convocó a un paro de 48 horas a partir del viernes. Amenaza incluso con extender la protesta si no se efectiviza el incremento de 19%. La medida de fuerza llegaría al punto de afectar el normal suministro de combustibles en coincidencia con los días en los que más se viaja por los feriados de fin de año y el inicio de las vacaciones. Un clásico: la presión sindical se da en los momentos cuando más daño se puede realizar. Como gesto de buena voluntad simplemente se anunció que mantendrán una guardia para atender «casos de urgencia». En noviembre el gremio acordó con las petroleras un aumento escalonado de 10% primero y otro de 9% desde febrero a percibir en marzo. Las negociaciones con empresas siguen hoy, pero lamentablemente una vez más la posición sindical es no ceder.
El gremio que representa a los trabajadores de estaciones de servicio convocó a un paro de 48 horas a partir del viernes, debido a la falta de pago de un aumento salarial preacordado semanas atrás con el Ministerio de Trabajo sin presencia de representantes empresarios.
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«Se decidió convocar a un paro entre viernes y sábado, y si no somos escuchados, ni convocados, la medida se extenderá más días», advirtió el secretario general del sindicato, Carlos Acuña, interpretándose que el sindicato busca presionar para que el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, interceda ante las petroleras para que se hagan cargo de la suba.
El ajuste, en realidad, debería ser pagado por los dueños de las estaciones de servicio, pero éstos argumentan que no tienen rentabilidad y amenazan también con medidas de fuerza si el gobierno no arbitra medidas para elevar el margen que perciben. También los propietarios de estaciones plantean que si se pretende que los precios al público continúen congelados, la mejora en las retribuciones debería salir de las petroleras.
Durante una reunión del secretariado general del gremio de los trabajadores se decidió reclamar que «las petroleras cumplan con el aumento de 19%», señaló Acuña.
Responsabilidad
Si se concreta, la medida de fuerza podría afectar el normal abastecimiento de combustibles, precisamente en dos días que mucha gente aprovecha para viajar por el fin de año y también para comenzar las vacaciones.
El 23 de noviembre, el gremio acordó con el Ministerio de Trabajo un aumento escalonado de 10% a partir de noviembre -que se cobraría en los primeros días de diciembre- y otro de 9% desde febrero -a percibir en marzo-.
Sin embargo, según lo expresado por Acuña, el acuerdo no se cumplió ya que sólo percibió el aumento salarial 30% de los trabajadores del sector. «Nosotros estamos dispuestos al diálogo, queremos trabajar pero no en estas condiciones. Queremos que las petroleras asuman la responsabilidad», afirmó.
El gremialista explicó que según el acta-acuerdo firmada en Trabajo, las petroleras debían compensar a las estaciones de servicio para que pudieran cumplir con el ajuste salarial.
Acuña también advirtió que el paro será total y que sólo se atenderán los casos de suma urgencia, para lo cual se establecerá una guardia.