Pero, la diferencia entre el remate de temporada inglés y el porteño es que no se hace sobre precios absolutamente reales.
Finalizadas las fiestas -donde los aumentos en muchos rubros superaron 30%, no siempre justificados-, los valores se reacomodaron. A esto se suma que en las zonas turísticas, como la peatonal Florida, los comerciantes notan menor movimiento de extranjeros. «El público que llegó de los barcos no es el mismo en cantidad que el del año pasado.
Dejá tu comentario