Al no poder acceder con las cargas de exportación a los puertos y/o aeropuertos, se perderán las bodegas reservadas con las consecuencias negativas de no poder cumplir con los clientes del exterior ni con los vencimientos de los documentos bancarios.
Además, «en el caso de las importaciones, al no poder retirarse las mercaderías, muchas de ellas materias primas, partes y piezas para procesos productivos, repuestos, bienes de capital, etc., afectarán los programas de producción de las empresas generándoles adicionalmente mayores costos por depósitos de las mercaderías».