• Depósitos en dólares: se pesifican en su totalidad a 1,40. Los restantes pasivos de los bancos quedan atados al dólar oficial (considerado para el ejemplo a $ 2 por unidad).
• Créditos en dólares inferiores a u$s 100.000: la dolarización 1 a 1 se mantiene, aunque el Estado compensa a los bancos con un bono por la diferencia hasta 1,4.
• Préstamos que superan los u$s 100.000: quedan dolarizados y se mantiene la posibilidad de tomar el dólar oficial a 1,40.
En este esquema, el balance del sistema financiero mostraría incluso una ganancia cercana a los $ 5.100 millones. Por lo tanto, se podría obviar la alternativa de entregar un bono a las entidades para cubrir las pérdidas.
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