FMI: llega un funcionario de Bush para destrabar acuerdo
-
Alarma fiscal: la caída de la recaudación golpea más a la Nación que a las provincias en lo que va de 2026
-
Finanzas en pareja: 5 consejos necesarios para potenciar tus ahorros en dólares y no terminar tu relación
La semana pasada se suspendió una reunión informal en el directorio del FMI, donde se trataría el caso argentino. Se esperaba que después de ese encuentro llegara el guiño para que el director gerente del organismo, Rodrigo Rato, anunciara una próxima aprobación del directorio. Ahora la expectativa es que esta semana se produzca finalmente el encuentro. De lo contrario -opinan fuentes oficiales-, sería improbable conseguir un pronto visto bueno desde Washington.
Como ya ocurrió en las otras dos revisiones del actual acuerdo, los países que tienen una gran cantidad de bonistas afectados por el default son los que presentan los mayores reparos.
Italia y Japón están primeros en la lista, pero también mantienen una posición dura otros, como Alemania y Gran Bretaña.
Lo que piden es que existan verdaderas negociaciones entre el gobierno argentino y los acreedores y no presentaciones «unilaterales» del gobierno argentino. De hecho, una de las controversias de los borradores fue la inclusión de la frase «presentación final» por parte de Lavagna sobre la deuda, que no fue aceptada por el organismo. Es que, en realidad, se espera que hayan nuevos rounds de negociaciones con los acreedores para acercar a las partes.
Aunque la deuda es la principal cuestión política en discusión, no es la única que traba el acuerdo con el FMI. Varios incumplimientos del gobierno respecto de lo comprometido para esta tercera revisión (al 30 de junio), como la falta de una ley de coparticipación o la lentitud para avanzar con las auditorías de bancos públicos,también generarán la necesidad de solicitar « waivers», es decir dispensas.
El principal contratiempo en caso de no conseguir una aprobación rápida será la demora de dos desembolsos del FMI y el Banco Mundial, por u$s 694 millones y u$s 250 millones, respectivamente. Por supuesto, también se generaría un período de incertidumbre que podría generar algún tipo de reacción negativa en los mercados o en el sector empresario que se quiere evitar desde el gobierno.




Dejá tu comentario