El crecimiento de Europa en su totalidad disminuirá de 2,3% en 2011 a 1,8% en 2012.
Por Liliana Franco.- El FMI en un reclama a la aplicación de medidas de "política exhaustivas y enérgicas" para restablecer la recuperación de Europa, señaló hoy el Fondo Monetario Internacional (FMI) en la última edición del informe Perspectivas económicas regionales: Europa, titulada Navegar en aguas turbulentas .
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Con una revisión hacia la baja, el crecimiento de Europa en su totalidad disminuirá de 2,3% en 2011 a 1,8% en 2012 y el trabajo aclara que estas proyecciones "parten del supuesto de que se tomarán medidas enérgicas para contener la crisis actual". Grecia es el país de la zona del euro que registrará una caída de su PIB del 5% en tanto que el año que viene (en función de la aplicación de los programas) la recesión se acortará en -2.0%. Las perspectivas no son buenas ya que Alemania -considerada el motor de la economía europea- este año crecerá 2.7% frenando su actividad para el 2012 en 1.3%. España en tanto, cerrará su PIB este año en 0.8 y pasa a crecer 1,1 en el 2012.
Recomienda en el comunicado emitido hoy desde Washington temprano por la mañana que ahora "es necesario poner en acción rápidamente las nuevas herramientas de gestión de crisis convenidas en la Cumbre europea del 21 de julio y mancomunarse en un plan concertado para hacer frente a los distintos componentes de la crisis actual", afirmó Antonio Borges, Director del Departamento de Europa del FMI. A juicio del organismo multilateral esto es "muy necesario para restablecer la confianza de los consumidores, los mercados y los inversionistas".
El trabajo titulado Perspectivas económicas regionales recomienda las siguientes medidas y ajustes a implementar:
-Llevar a la práctica la nueva arquitectura institucional convenida en julio por las autoridades europeas, en particular aprovechando la flexibilidad ampliada del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF).
-Mantener la política monetaria con una orientación acomodaticia o incluso distenderla mientras persistan los riesgos para el crecimiento y la estabilidad financiera y se mantengan bien ancladas las expectativas inflacionarias.
-Si bien el deterioro de las finanzas públicas no deja otra opción que reforzar la situación fiscal, la desaceleración del crecimiento exige actuar con cautela. En aquellos países donde las presiones del mercado son más fuertes, conviene seguir concentrando la consolidación en el período inicial. En otros países, donde los planes de consolidación fiscal a mediano plazo son creíbles o han sido más intensos en una etapa inicial, existe margen de maniobra para permitir que los estabilizadores automáticos operen plenamente para hacer frente a las sorpresas del crecimiento.
-Medidas ambiciosas encaminadas a restablecer la capacidad del sector bancario para financiar la economía, incluidas medidas para incrementar la capitalización de los bancos europeos, de ser necesario empleando los recursos del FEEF, así como las facilidades de liquidez a más largo plazo del Banco Central Europeo.
-Un esfuerzo concertado por restablecer la confianza en los mercados de deuda soberana europea, con especial énfasis en los países que son solventes en condiciones de mercado normales.
-Afianzar la credibilidad fiscal sobre la base del fortalecimiento de la gobernabilidad europea y una supervisión multilateral vigorosa.
En síntesis, las recomendaciones no difieren de las sugeridas en las reuniones de la ultima Asamblea Anual, es decir que parecería que el FMI tampoco tiene muy en claro qué medidas son realmente efectivas para restaurar la confianza de los mercados.
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