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Sarkozy, que se encuentra en Roma para una visita oficial de dos días, recordó que "europeos y americanos firmaron juntos el comunicado del Grupo de los Siete (G7) de Boca Raton" (Florida), que instaba a evitar el "exceso de volatilidad" y los "movimientos desordenados" en las tasas de cambio.
"Nosotros pensamos que ese documento sigue siendo válido, y que nuestros amigos americanos deben recordarlo", insistió el ministro francés.
Para Sarkozy, la debilidad del billete verde reside en que los mercados "se preocupan de la evolución de la balanza de pagos de EEUU, fuertemente deficitaria y financiada, cada vez más, a corto plazo", por lo que son imprescindibles "medidas de reducción del déficit público".
El llamamiento para reducir el déficit es "un mensaje unánime de los europeos y del Fondo Monetario Internacional (FMI)", añadió Sarkozy, quien aseguró estar "en contacto permanente con los colegas europeos y el Banco Central Europeo" sobre este tema.
El euro volvió al alcanzar un nuevo máximo histórico frente al billete verde el pasado sábado, cuando llegó a cambiarse a 1,2996 dólares en la negociación electrónica.