2 de agosto 2002 - 00:00

Fuertes vencimientos de deuda

Este mes, empresas y bancos brasileños deben afrontar vencimientos de deuda con el exterior por cerca de 2.000 millones de dólares. Esto es lo que está presionando la demanda de dólares desde hace días y que llevó el miércoles pasado el dólar a niveles récord de 3,6 reales (ayer cayó a 3,15 reales). Frente a la suba del dólar producto de la escasez de divisas, las empresas vienen anticipando compras de billetes estadounidenses para garantizarse liquidez y cierta cotización. Cabe señalar que este comportamiento se registra desde el mes pasado, cuando hubo vencimientos por 2.400 millones de dólares.

En agosto, entre los principales compromisos, se destacan los de Companhia Siderurgica Nacional, por 350 millones de dólares; Santander, por 225 millones; Electropaulo Metropolitana, 200 millones; MRS Logística, 195 millones; Unibanco y Light, por 150 millones cada uno; y 140 millones de Gerdau.

La debacle que experimentó el mercado financiero y cambiario brasileño en los últimos días brindó interesantes oportunidades para recomprar esta deuda en el mercado secundario con importantes descuentos.
En general, las quitas que reflejaban las cotizaciones secundarias eran de hasta 50%. Pero, en el caso de bonos de empresas exportadoras, las quitas no superaban 10% debido a que son las principales beneficiadas de la caída del real (ayer recuperó casi 10% frente al dólar).

El virtual cierre de los mercados de capitales se refleja en el hecho de que aproximadamente 70 por ciento de los compromisos financieros no pudo ser renovado.

También el bajo nivel de las captaciones de fondos en el exterior por parte de las empresas brasileñas es otra muestra de la aversión al riesgo de los inversores externos. Tanto por nuevos préstamos como por colocación de bonos, el total captado en el primer semestre es el más bajo desde 1998, cuando Rusia declaró el default.

Según datos de mercado, el total de fondos captados en el exterior en el primer semestre, tanto por el sector privado como público, fue de 9.500 millones de dólares. Este nivel es más de 40% inferior al de un año atrás. Mientras los préstamos bancarios cayeron casi 60 por ciento frente a 2001, la colocación de bonos se redujo más de 35 por ciento debido al mantenimiento de operaciones de securitización y fideicomisos de grandes exportadores.

Precisamente, la falta de nuevas líneas de financiamiento como la renovación de las vigentes, está conspirando para que los exportadores jueguen su tradicional rol de oferentes del mercado cambiario.

Dejá tu comentario

Te puede interesar