• Queremos una nueva Argentina, con esperanza y Justicia, que deje de vivir de formas vacías y se dedique a la sustancia.
• La vieja Argentina, la de la violación a los derechos humanos, la de la Justicia sólo para los poderosos, la de la corrupción estructural y la exclusión social, tiene sus defensores: los beneficiarios directos y los responsables de la aplicación de esas políticas, que lucen un desprecio casi racista por lo nuestro.
• El objetivo de la política económica es asegurar el crecimiento sustentable y la recuperación de la clase media, con crecimiento constante del empleo. El consumo es el centro de esa estrategia de expansión.
• Hay que recrear el empresariado nacional, la dirigencia nacional: a eso apostamos como polea del cambio.
• El año que viene nos reencontraremos aquí, y para entonces quedarán pocas dudas de que la inversión privada, junto con la obra pública, el consumo y otra distribución del ingreso darán lugar a otra Argentina en la que sus trabajadores vuelvan a tener trabajo.
Dejá tu comentario