Argentina recompró títulos públicos por más de $ 50 millones sobre un total de $ 391 millones en ofertas recibidas, por debajo del nivel obtenido en la operación de la semana pasada. El secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, aseguró además que «de ninguna manera está dentro de las alternativas que maneja este gobierno demorar o dar marcha atrás en la decisión de pagar» la deuda al Club de París, y confirmó que los equipos técnicos de ambas partes «están trabajando en la conciliación de la cifra» final a saldar.
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En declaraciones a periodistas acreditados, mantuvo la previsión de poder cerrar un acuerdo de pago antes de finalizar el año y subrayó que la decisión de cancelar esta deuda «se tomó analizando todos escenarios posibles, incluyendo un contexto negativo en el plano internacional». Para ese proceso se van a tomar en cuenta todos los vencimientos impagos con el Club de París, y aclaró que no están incluidos los pasivos de las provincias con el organismo europeo.
En cuanto a la licitación para la recompra de bonos, Lorenzino señaló que el resultado «fue similar al de la semana pasada en cuanto a las características de los operadores y la cantidad de ofertas, aunque en esta oportunidad el monto aceptado fue mayor y se reflejaron los valores de los títulos en los últimos días».
Se destacaron sobre todo las unidades ligadas al PBI en pesos, por las que se aceptaron poco más de $ 26 millones frente a ofertas por $ 51 millones. Precisó que en este caso los términos de la recompra «implican que por cada peso invertido en esta operación, el Estado se ahorra entre 30% y 40% en el pago de servicios de diciembre próximo».
Lorenzino reiteró que el gobierno continuará con el programa de licitaciones y comentó que en los últimos días se realizaron compras directas por medio del Banco Nación, si bien fueron «muy marginales».
El funcionario dijo algo obvio, como que la estrategia adoptada por el gobierno «es positiva». «No hubo una avalancha de ofertas a valores por debajo del precio del mercado», añadió, como si hubiera inversores que quisieran vender a pérdida. Agregó como prueba que «esta licitación se llevó a cabo en un contexto de turbulencia en los mercados».
Consultado sobre el escaso entusiasmo de los inversores ante el anuncio del pago al Club de París, sostuvo no ser un «interpretador de opiniones o requerimientos del mercado»; precisó que la «Argentina trabaja con la intención de hacer explícita esta voluntad de cumplimiento y el anuncio del Club de París es otra señal en ese sentido porque el país necesita dar muestrasde que tiene capacidad de pago para atender las obligaciones» de la deuda.
Agregó que el país no está saliendo a buscar fondeo en los mercados internacionales porque el programa financiero de 2008 no lo requiere y negó que esté previsto impulsar un canje de los préstamos garantizados, «si bien se evalúan todas las alternativas que signifiquen aliviar los vencimientos de los próximos años», dijo.
Licitación
El gobierno aceptó ofertas por $ 50.758.361,98 en los cuatro títulos públicos contemplados en la licitación que se convocó el miércoles último por un total de $ 100 millones. El grueso correspondió a las unidades ligadas al PBI en pesos, por los cuales se captaron más de $ 26 millones. En BODEN 2012 se admitieron ofertas superiores a los $ 4,8 millones, en tanto por BODEN 2013 el resultado estuvo por encima de los $ 3 millones. En cambio, la convocatoria se declaró desierta en el caso de las unidades ligadas al PBI en dólares. Los precios de corte se situaron en $ 8,75 en el primer caso, y en $ 37,84 y $ 45,89 en los BODEN.
Lorenzino destacó que el resultado en estos dos últimos papeles fue parecido a la licitación anterior, pero en el caso del BODEN 2012 llegaron ofertas por más de $ 250,9 millones.
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