ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

8 de febrero 2002 - 00:00

Hoy se podría dolarizar a $ 1,47

ver más


El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Ahora bien, ¿en qué enfatizan los pesificadores, que hoy dirigen los destinos de la Argentina? En la convicción de que todo país debe tener su propia moneda, pues ella es uno de los pilares de su autonomía económica. Para entender el mérito de hacer política monetaria debe entenderse cuál es el mecanismo por el cual resulta efectiva.



En síntesis, la política monetaria es una suerte de engaño generalizado, destinado a quienes deben bajar sus precios, con fines beneficiosos para el conjunto de la economía. Las autoridades monetarias implementan sus políticas en busca de cierto nivel positivo de inflación y no de un nivel nulo, no por error de cálculo de los presidentes de los bancos centrales sino para que los agentes de sus países resulten levemente engañados. Ahora bien, para que esto verdaderamente funcione, la gente debe ser efectivamente engañada
Esto último es lo que sucede en la Argentina desde 1989, tras décadas de un abuso inédito del engaño monetario, por el cual, en lugar de buscar un ajuste suave de la economía, se perseguía el financiamiento espurio de gran parte del gasto público. Así se perdieron varios signos monetarios y unos cuantos ceros en su cotización.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias