14 de julio 2004 - 00:00

Intel afectó, pero no determinó nada

Intel afectó, pero no determinó nada
Para los pueblos latinos, el día de la mala suerte es el martes 13. Para los sajones, es el viernes 13. Vaya uno a saber el porqué de la diferencia, pero lo cierto es que, dentro de la tradición bursátil, los días 13 no se relacionan con ningún comportamiento sistemático de los precios, los volúmenes o la volatilidad. Es decir, que son un día como cualquier otro. Y así sucedió ayer, cuando la rueda bursátil fue apenas una repetición más de un proceso que venimos viendo desde hace ya un par de semanas, en el cual, sin demasiado entusiasmo, los inversores castigan a los papeles del NASDAQ para premiar a los integrantes del Dow. Lo de "poco entusiasmo" se aplica no sólo porque no se alcanzaron a realizar operaciones por 1.200 millones de papeles en el NYSE y apenas si se superaron los 1.500 en el NASDAQ, sino porque el Promedio Industrial ganó un ínfimo 0,09% al cerrar en 10.247,59 puntos mientras el NASDAQ cedió 0,27%. Hay quien dice que tanta "calma" se debió a las expectativas que generaba el balance de Intel que se difundió luego del cierre, y que no desilusionó a los que pensaban mal del mayor fabricante de microprocesadores del mundo. Pero ante esto tuvimos los buenos números de Juniper Networks, Johnson & Johnson, y algunas otras cotizantes, más una ligera merma en el precio del petróleo, un contrato multimillonario para Lucent, incremento de dividendos en Qualcomm, levantada de pulgar para IBM, etcétera. Frente a todo esto, como malas noticias podemos contabilizar los resultados de Merrill Lynch, la fallida oferta inicial de Domino's Pizza y alguna que otra cosa.

Dejá tu comentario

Te puede interesar