11 de abril 2002 - 00:00

IRSA Y PULTE TAMBIÉN ENTRAN EN EL TRUEQUE (11/04/2002)

Más negocios en la crisis: IRSA y la constructora estadounidense Pulte se incorporan al mecanismo del trueque. La empresa que preside Eduardo Elsztain está canjeándole terrenos en su desarrollo Abril a Pulte por departamentos que ésta toma como parte de pago por sus casas «llave en mano». «En este momento tomamos lo que nos den: 'corralito', pesos, dólares, patacones, LECOP... Y por supuesto departamentos», dice Arthur Broslat, CEO local de Pulte. Para IRSA, que conserva sólo unos 120 terrenos en Abril (sobre un total de 1.250 que puso a la venta) el «deal» es conveniente porque no tiene que pagar expensas por lotes desocupados; y si bien los departamentos también tienen gastos, pueden alquilarse.

De todos modos, IRSA tendría la intención de formar un stock de propiedades en zonas «premium» de la Capital porque los actuales precios -se dice en el mercado- están en un piso difícil de perforar. «Cuando llegue la reactivación, que no demorará, creo, tanto ellos como nosotros tendremos un stock de bienes adquiridos a muy buen precio», asegura Broslat. De hecho, los terrenos no han modificado su cotización desde febrero: los que costaban u$s 100.000 en diciembre, desde esa fecha están ro.en $ 120.000 (60 por ciento menos en dólares).

La constructora está ya reactivando su negocio, a pesar de la situación: «Creemos que lo peor ya pasó, y si bien sabemos que tardará muchísimo tiempo en regresar el mercado hipotecario, estamos iniciando nueve casas nuevas por semana, aún sin tener comprador», dice el ejecutivo. La razón es que los niveles de desconfianza actual del público hace que las pocas operaciones que se concretan sean de bienes terminados. «Ya nadie compra en el pozo o en construcción», dice el empresario. «En Estados Unidos es normal: 70 por ciento de las casas que hace Pulte se construyen antes de venderlas, pero las razones aquí son diferentes».

• Compradores

Como las casas bajaron 40 por ciento en dólares, asegura, «muchos que tienen la plata afuera o en el colchón comprarán». Broslat admite, sin embargo, que las operaciones que están haciendo son «40 por ciento con plata del 'corralito', y 60 por ciento todo al contado. Nosotros ofrecemos financiar (en dólares, por supuesto) pero nadie, absolutamente nadie acepta.»

Desde ya, la nueva realidad del país los hizo revisar sus planes: «Hasta diciembre pensábamos vender 2.000 casas por año; ahora, rebajamos esa proyección a 500, siempre que las reglas de juego se mantengan constantes y claras».

Pulte tiene hoy tres desarrollos: barrios en Nordelta, Abril y Las Lomadas (en Pilar). Allí llegaron a trabajar 1.100 obreros, cifra que se redujo a simbólicos 50 en enero. «Ahora ya estamos en 200, pero si se recupera la venta volveremos a los niveles de diciembre», asegura Broslat. «Insisto: lo peor, nos parece, ya pasó.Y mucha gente está viendo que la inflación va más rápido que la devaluación, por lo que los precios de las propiedades expresados en dólares subirán. Más tarde o más temprano el metro cuadrado construido volverá a costar mil dólares. Supongo que por eso vendimos sesenta casas desde el 15 de febrero hasta ahora...».

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