Kirchner piensa que naftas no subirán más

Economía

Nestor Kirchner se ilusionó ayer con tener un precio fijo para la nafta y el gasoil. Eufórico con el acuerdo alcanzado con las petroleras reconoció la dureza de las conversaciones que mantuvo con Alfonso Cortina, presidente de Repsol-YPF. «Logramos el objetivo que era un acuerdo sin límites de tiempo, y que tengamos un horizonte de precios normalizados y fijos», dijo durante un acto de entrega de 215 patrulleros a la Policía Federal. Con ese congelamiento acordado con las empresas, el gobierno se dió por contento sin avanzar sobre las reformas pendientes en materia de tarifas de combustibles. En el mismo acto, Kirchner amenazó con «tomar medidas de fondo en los próximos días», como quitar concesiones, si las empresas ferroviarias no mejoran el servicio.

El presidente Néstor Kirchner destacó ayer que el acuerdo alcanzado ayer entre las petroleras para sostener el precio al público de la nafta y el gasoil apunta a «un horizonte de precio fijo» sin fecha de vencimiento, y reveló que el entendimiento se produjo después de una discusión «dura y difícil» con las empresas.

Kirchner aseguró que con el acuerdo alcanzado anoche «se le puede dar tranquilidad» a la gente, luego de varios días de incertidumbre sobre los precios de los combustibles, en el marco de una escalada mundial inédita de los valores internacionales del petróleo.

«Fueron discusiones duras y difíciles», reveló el mandatario, aunque añadió que «logramos el objetivo que era un acuerdo sin límites de tiempo, y que tengamos un horizonte de precios normalizados y fijos de la nafta y el gasoil».

• El desarrollo

Lo sucedido con los combustibles puede resumirse de la siguiente manera:

• El gobierno presionó en forma pública, a través del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, a las empresas integradas que son Repsol YPF y Petrobras, porque, según dijo, «no tienen motivo para aumentar los precios porque los costos internos no subieron».

• En apariencia, no hubo amenazas explícitas de más suba en las retenciones, pero la posición oficial demoró la decisión de aumentar que se iba a concretar el sábado pasado.

• El martes, el presidente Néstor Kirchner habló personalmente por teléfono con el titular de Repsol YPF, Alfonso Cortina, para pedirle colaboración. La empresa de capitales españoles habría visto la posibilidad de distender el clima con el gobierno que se había enrarecido por el tema del gas en las últimas semanas.

• La prolongación del convenio entre productoras y refinadoras que había vencido el 30 de abril e implicaba una suba del precio del petróleo en el mercado local de 28,5 dólares a 32,5 dólares, era muy difícil de implementar.

• Había disputas entre las empresas por las cuotas de crudo que le correspondían a cada una, y un creciente interés de las productoras no integradas (como Pan American Energy) para recuperar el crédito otorgado a las refinerías Shell y Esso que asciende a 160 millones de dólares.

• En esas condiciones, Repsol YPF, tras la charla con Kirchner, habría liderado la idea de no firmar más convenios, y fijar el precio interno igual a la cotización internacional menos 20%, lo que es prácticamente igual al precio de exportación.

• Esto implica un valor en el mercado interno de 33,5 dólares el barril, si se considera que ayer en Nueva York el precio fue de 41,50 dólares.

• Se afirma que a ese valor, las refinerías no integradas no tendrían motivos para más aumentos de precios, porque ya aumentaron entre 4% y 4,3% el gasoil, la semana pasada. Sin embargo, esas empresas ayer no opinaron, y también es cierto que ahora tienen que arreglar un plan de pagos de la deuda con las productoras en condiciones distintas de las originales.

• Según el convenio original, el crédito se devolvería cuando el precio internacional del petróleo bajara de 28,5 dólares, lo que no ocurrió y ya es muy difícil que suceda. También es verdad que desde ahora no acumularán más deuda.

• Al no existir convenio con fechas fijas, en realidad cada empresa queda sujeta a su propia decisión sobre la necesidad de aplicar ajustes en los combustibles.

• En el razonamiento de Repsol, que en apariencia toma Kirchner, el precio internacional tendería a bajar levemente en las próximas semanas, por lo cual sería posible mantener los valores internos de naftas y gasoil.

• Si ese pronóstico falla, y el crudo se dispara a más de 45 dólares, las condiciones podrían cambiar, y al no regir convenio de precios, cada empresa podría resolver aumentos, sin que el gobierno pudiera hacer nada, porque el mercado está desregulado.

• Con todo, como Repsol YPF y Petrobras suman casi 60% del mercado de combustibles, marcan el precio, y es muy difícil que las otras empresas puedan despegarse del comportamiento de esas dos petroleras.

• Es de imaginar que Repsol tenderá a mantener los precios por lo menos por unos meses, aun cuando se produzca una nueva disparada del precio internacional, pero hay una distancia entre esa actitud y la existencia del «precio fijo», al que se refirió ayer Kirchner, en una definición un tanto extrema.

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