Las acciones bancarias y energéticas fueron las protagonistas de la rueda bursátil. Es que representaron una oportunidad de compra que no pasó desapercibida por los inversores y contrapesaron dentro del panel Merval para que conquiste un nuevo máximo histórico. Es que hubo compras de oportunidad de los papeles argentinos en Wall Street y esto mejoró la perspectiva de los papeles locales.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En el caso de las financieras, estas rebotaron después de haber caído vigorosamente en Nueva York el lunes. "Fueron vistas como una oportunidad para volver a entrar al mercado por quienes habían reestructurado sus carteras y vendido papeles para tomar ganancias la semana pasada. Con la devaluación, muchos trataron de sacarse de encima participaciones locales, que ahora están recomprando de a poco", explicó el analista Marcelo Fontana a ámbito.com. El Merval subió 0,8% a 6.138,20 unidades, con un impulso del Grupo Financiero Galicia que trepó 3,3% y el Banco Francés, que avanzó 0,9%. El Macro fue la excepción, ya que se hundió 2,9%. Las principales compañías energéticas también cerraron en alza. YPF encabezó las alzas y terminó con una ganancia de 4,7% y Pampa Energía acompañó con un 0,9%. Telecom también se destacó, con un ascenso del 4,3%.
Adicionalmente, los bonos nominados en dólares siguieron firmes en sus aumentos. Es que son los más demandados para la operatoria del contado con liquidación, que se negoció a $ 12,43, con una baja de veintidós centavos. Pese a la semiapertura del cepo cambiario implementada desde el lunes 27 de enero que redujo la actividad cambiaria bursátil, esta semana se retornó a la compra de billetes por esta vía y con renovada fuerza. Las autorizaciones para la compra de billetes estadounidenses para ahorro en los bancos aflojaron los pedidos de las transacciones del 'contado con liqui', pero ahora se reactivaron. "En parte, porque los grandes inversores no pueden obtener la cantidad de divisas que pretenden si el máximo permitido es del 20% de los ingresos. El que quiere seguir fugando divisas puede, aunque sea ahora más caro", expresó un operador bursátil. Además, las empresas quedan fuera de esta flexibilización de las restricciones del tipo de cambio y, cuando necesitan billetes, recurren a la Bolsa. No ocurre lo mismo con el caso de los pequeños ahorristas que ganan menos de los $ 7.200 necesarios para acceder al nuevo sistema.
Por el lado de los bancos, el dólar oficial disminuyó un centavo a $ 8,015, lo que permitió un descenso menor en los tipos de cambio para el ahorro a $ 9,618 y tarjeta a $ 10,82.
En tanto, el panorama continuó igual en las cuevas porteñas, donde las compras fueron efímeras y por pocos montos. Pese a que los asalariados de menores recursos quedan afuera de todos los medios de compra de dólares legales, tampoco demandan billetes estadounidenses. Esto pone en jaque a las ya tradicionales casas de cambio informales, que se niegan a bajar el precio de sus pizarras ante la esperanza de que las vacaciones de verano les traigan más compradores eventuales y colocaron el precio de venta ayer a $ 12,55, por lo que no sufrió cambios. Desde la fuerte devaluación, las casas de cambio informales se fuerzan por mantener a la moneda paralela por encima de los $ 12. Ayer, sin embargo, debieron achicar la brecha de la punta compradora medio centavo a un peso, dado que eran menos las compras de dólares que podían realizar de quienes volvieron del exterior con unos pocos billetes estadounidenses.
Dejá tu comentario