La inflación que enfrentan los trabajadores se mantuvo en 2,7% en febrero, el mismo nivel registrado en enero, y acumuló 5,5% en los dos primeros meses del año, mientras que la variación interanual alcanzó el 31,1%.
La inflación de los trabajadores se mantuvo en 2,7% en febrero y acumula 31,1% interanual. Economistas advierten que la suba internacional del petróleo y la energía podría presionar aún más sobre los precios y los ingresos reales en los próximos meses.
La inflación de febrero se mantuvo en 2,7% para los trabajadores.
La inflación que enfrentan los trabajadores se mantuvo en 2,7% en febrero, el mismo nivel registrado en enero, y acumuló 5,5% en los dos primeros meses del año, mientras que la variación interanual alcanzó el 31,1%.
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El reporte del Instituto de Estadísticas de los Trabajadores (IET) de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) y el Centro para la Concertación y el Desarrollo (CCD), advierte que desde octubre del año pasado la inflación interanual muestra una leve aceleración, en un contexto en el que los salarios, tanto del sector público como del privado, continúan creciendo por debajo del ritmo de los precios.
El diputado nacional y director ejecutivo del CCD, Nicolás Trotta, sostuvo que la inflación permanece “cómodamente instalada por encima del 2,5% mensual”, lo que sigue deteriorando el poder adquisitivo. “Los salarios públicos y privados crecen por detrás de los índices mensuales de inflación, agravando la caída de los ingresos reales y del consumo”, señaló.
Trotta advirtió además que el contexto internacional podría sumar nuevas presiones inflacionarias. “El escenario incierto abierto con la guerra en Medio Oriente augura una nueva aceleración inflacionaria. Dado que los componentes básicos de los precios del gas y la energía están fuertemente atados al dólar, es de esperar que el aumento de los precios internacionales lleve a subas en las tarifas finales”, explicó.
De acuerdo con el informe del IET, las divisiones que registraron los mayores aumentos en febrero fueron “Vivienda”, con una suba de 7,1%, impulsada por incrementos en electricidad y gas, y “Alimentos y bebidas no alcohólicas”, que avanzó 3,8%. Dentro de este último rubro se destacó el fuerte aumento de las carnes, con subas superiores al 7%.
En contraste, “Recreación y cultura” fue el único sector que registró una caída mensual (-2,3%), explicada principalmente por la baja estacional de los paquetes turísticos.
En la comparación interanual, los rubros con mayor peso de servicios lideraron los aumentos. “Bienes y servicios varios” acumuló un alza de 40,6%, seguido por “Educación” (39,7%) y “Vivienda” (37,5%). En cambio, las divisiones vinculadas a bienes mostraron incrementos más moderados. “Prendas de vestir y calzado” subió 14,2% y “Equipamiento del hogar” 15,3% en el último año.
El informe también remarca que el impacto de la inflación fue desigual entre los distintos grupos sociales. Durante febrero, los hogares con jefe desocupado registraron una suba de precios de 3,24%, seguidos por los hogares con jefe jubilado (3,08%) y los asalariados no registrados (3%). En contraste, los asalariados registrados enfrentaron una inflación menor, del 2,46%.
La diferencia también se observa entre niveles de ingresos. Mientras que el 20% más pobre registró una inflación de 3,5%, el decil de mayores ingresos tuvo un aumento cercano al 2%, debido al mayor peso que alimentos y tarifas tienen en la canasta de los sectores más vulnerables.
El coordinador del IET, Fabián Amico, advirtió que el contexto internacional podría agravar la dinámica inflacionaria local. “Desde septiembre pasado, la inflación mensual supera los aumentos nominales de los salarios registrados. El principal problema desde marzo pasa a ser el shock de inflación internacional sobre la economía doméstica”, señaló.
Amico explicó que el fuerte aumento de los precios energéticos puede trasladarse rápidamente a los precios internos. “Desde comienzos de año, el precio internacional del petróleo aumentó casi 40% en dólares. Si el crudo se mantiene en esos niveles, habrá una fuerte aceleración inflacionaria interna y eventualmente una caída mayor de los ingresos reales”, advirtió.
En ese contexto, el informe concluye que la evolución de la energía y de las tarifas será uno de los factores centrales para determinar la dinámica de precios en los próximos meses, en un escenario internacional atravesado por tensiones geopolíticas y volatilidad en los mercados energéticos.
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