14 de noviembre 2000 - 00:00

La UIA se endurece

La junta directiva de la Unión Industrial Argentina (UIA) reunida ayer en la entidad les dio el mandato a sus directivos para que endurezcan el discurso frente a las medidas lanzadas por el gobierno.

Consideran que el paquete elaborado por el equipo económico, blindaje financiero incluido, «sólo beneficia a los bancos y no alienta a la producción».

«Se sigue apostando a la baja del riesgo-país para reactivar. A esta altura la receta fue suficientemente probada y se demostró que no funciona», bramó un industrial de la provincia de Buenos Aires.

A las 16 de ayer comenzó en primer lugar la reunión del Comité Ejecutivo de la central fabril y una hora después la de la junta directiva, donde tienen participación los industriales del interior y representantes de las economías regionales.

Fue justamente en la reunión de junta en donde se observaron los mayores cuestionamientos a la política económica.

El secretario de la entidad, José Ignacio de Mendiguren, trató de poner paños fríos y fueron los representantes del interior los que le contestaron que había que tomar «acciones urgentes para reactivar el aparato productivo».

A esa altura los directivos de la UIA se vieron desbordados por las críticas.

El secretario trató de desviar la atención explicando la reunión que la semana pasada el Grupo Productivo mantuvo con los representantes de la CGT y se mostró proclive a una actitud más dialoguista.

Esta alusión al GP hizo recordar a varios empresarios otra reunión que los representantes de la UIA mantuvieron con los bancos la semana pasada para intentar una reconciliación.

«Fueron los bancos los que le prestaron al gobierno a 16% anual, generaron el golpe de mercado, ahora se ven beneficiados con el negocio de jubilaciones y además le garantizan el repago de la deuda con el blindaje financiero», deslizó
Roberto Jure, dirigente de la provincia de Buenos Aires. A esta oposición a los bancos se adhirió el sector gráfico y los industriales de Santa Fe.

Roberto Favelevic
, ex presidente de la entidad y uno de los que apoyó como empresario independiente la candidatura de Fernando de la Rúa, fue el más crítico contra la ampliación del negocio a las AFJP.

Mientras
Diego Videla entraba y salía de la reunión, Guillermo Gotelli de Alpargatas hacía referencia a que había que manejarse con precaución porque «esto es una campana de cristal que en cualquier momento se puede romper».

Livio Kuhl
del grupo Macri se mostró proclive a mantener la defensa de los intereses industriales, mientras que Vincenzo Barello titular del grupo Fiat asentía con la cabeza.

En el momento que la presión iba en aumento,
Alberto Alvarez Gaiani de la Coordinadora de Productos Alimenticios (COPAL) se retiró de la reunión.

El aire se fue impregnando con la división inter-na de los empresarios a favor de los distintos referentes económicos de la Alianza. Quedó en evidencia que Gotelli y De Mendiguren son los que más apoyan a Machinea, el sector petroquímico y alimentario a
Ricardo López Murphy, mientras que Osvaldo Rial (presidente de la UIA) y Vicenzo Barello ven con buenos ojos al canciller Adalberto Rodríguez Giavarini frente a un posible recambio del equipo económico.

«El viernes éramos optimistas porque pensamos que tocando fondo empezaba el momento de las verdaderas soluciones, pero vemos que el paquete implica ganar tiempo y seguir profundizando el deterioro del sector productivo», fue el lamento de un industrial santafesino cuando se retiraban.


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