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Sean las acciones norteamericanas apenas un carro más del convoy, o la locomotora del mismo, desde ignotas Bolsas latinas hasta las más importantes del Viejo Continente, sin olvidar las asiáticas y africanas, el número de Bolsas en el planeta que quedó ayer marcando el máximo del año fue anormalmente elevado, lo que refleja que estamos frente a un proceso global de suba de los precios de las acciones. El riesgo de no entender y apreciar esto es una clara vía a la ruina, ya sea en Ulan Bator, Londres o San Pablo. En algún momento lo que el mercado da lo quita y, si para ese entonces, no se ha diferenciado lo que es "calidad" de "riesgo", será muy tarde para arrepentirse.
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