Lanzan blanqueo para los planes sociales
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Este especial beneficio impositivo estará dirigido exclusivamente a los beneficiarios del plan Manos a la Obra, que llegan a un total de 250.000. A este grupo se le ofrecerá la posibilidad de transformarse en monotributista, pero con una ventaja respecto del resto: durante dos años no tendrán que pagar la cuota. Sólo deberán hacer frente al pago de $ 11 mensuales para acceder a la obra social y $ 9 adicionales por cada persona del grupo familiar que se incorpore a la cobertura social.
Uno de los problemas que encuentran quienes se lanzan a tareas propias con ayuda del Estado (en algunos casos, no en todos, además de las herramientas reciben $ 150 mensuales) es que continúan en la informalidad. Esto les implica una serie de limitaciones, por ejemplo, a la hora comprar ciertos insumos o también para aprovechar compras de determinados materiales que efectúa el gobierno que luego no puede trasladarse a los potenciales beneficiarios ante la falta de comprobantes.
Quienes se anoten en el monotributo social comenzarán a facturar por los servicios que presten (el «facturero» correrá por cuenta propia), aunque por 24 meses no deberán hacer frente al pago de la cuota correspondiente.
Junto con el monotributo social, se lanzará también la figura de contribuyente eventual. Esto va dirigido para quienes efectúan trabajosesporádicamente. No tendrán que pagar una cuota mensual (como el caso del monotributo), sino que podrán presentar una factura cada vez que prestan el servicio. Eso sí, no podrán facturar más de $ 36.000 al año para mantenerse dentro de este esquema.




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