El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Como precalentamiento, este premio Nobel y atacante clásico del Fondo Monetario y del gobierno de George W. Bush habló ayer en Brasil y ponderó la gestión económica de la Argentina. Según Stiglitz,
Stiglitz desplegará hoy en Buenos Aires su arsenal contra el Consenso de Washington, un concepto definido en 1989, basado en un conjunto de recomendaciones dirigidas a países dispuestos a reformar sus economías, con la idea de que el mundo coincidía en que tales pasos eran necesarios para pasar de la pobreza a la prosperidad. Entre esas recomendaciones estaban la disciplina fiscal, el cambio en las prioridades del gasto público, la reforma tributaria, la liberalización comercial y del sistema financiero, la privatización de las empresas estatales y la protección de los derechos de propiedad.
Según Stiglitz, el Consenso de Washington llevó a la mayoría de los países de América latina a un estancamiento económico y a un deterioro de los indicadores sociales, que muchos gobiernos pasaron por alto. Al respecto, explicó ayer que mientras el crecimiento de América latina entre 1950 y 1980 fue de 6,8%, entre 1994 y 2004, años en que el Consenso de Washington tuvo una fuerte influencia en las políticas económicas de muchos países, las economías de la región crecieron apenas 2,3% en promedio.
Recordó, además, que en esos años aumentaron en Latinoamérica el desempleo y el empleo informal, mientras que el Producto Bruto Interno per cápita disminuyó como consecuencia de las políticas económicas neoliberales.
Dejá tu comentario