• Esperamos que el proceso de consolidación se prolongue hasta 2005, cuando estimamos un crecimiento de orden de 4 por ciento.
• De los últimos 30 años, hubo 14 con crecimiento negativo del PBI, período en el cual se acumuló una pérdida de 49% del producto.
• Desde 1970, hubo tres períodos de crisis graves (1981-1982, 1988-1990, 1999-2002), donde cada uno fue cada vez más largo y más profundo. En el primero se perdió 7% del PBI y en el último 20%.
• Desde 1995 hasta hoy, hay una caída de 0,5% en promedio del PBI, lo que implica una baja de 2% del producto per cápita.
• En la Argentina existieron dos experiencias fuertes de atraso cambiario: la tablita y la convertibilidad. Estas dos políticas cambiarias inadecuadas arrojaron un saldo de 17 años durante los cuales el tipo de cambio no atendió a los mercados internacionales, regionales y a la evolución de la productividad local.
• En 1998, 73,9% de las inversiones estaban concentradas en bienes no transables; ahora ese porcentaje bajó a 59,3%, tendencia que consideramos adecuada para lograr un proceso de recuperación sostenido.
• No hay una situación de conflicto abierto con el Fondo, sino que hay un diálogo abierto y franco.
• El FMI consideró que la revisión en julio no podría ser aprobada debido a cuestiones legislativas, y nosotros sostuvimos que en setiembre tampoco, porque interfería con el proceso de reestructuración de la deuda. Por ello se corrió hasta diciembre o enero.
• Es un orgullo que los gobiernos del G-7 estén comenzando a recomendar los bonos atados al crecimiento y que el Fondo también comience a tratar con seriedad este título.
• No hay razón para que el crecimiento de la economía argentina se desacelere o haya nerviosismo por la situación con el Fondo, y así lo demuestran los mercados.
• El mundo financiero actual muestra cambios paradigmáticos, los organismos multilaterales de crédito han pasado de ser prestamistas de última instancia a ser cobradores de primera instancia. Por ello, es que los acreedores no pueden pretender que la oferta de canje de deuda sea igual a las propuestas realizadas con anterioridad.
• Las empresas no se quedaron de brazos cruzados y no esperaron para reestructurar sus deudas, porque entendieron que el Estado no iba a socorrerlas porque no había margen para atender a nadie.
• La Argentina está generando oportunidades de negocios importantes. Los primeros que entendieron eso son los que hoy le están sacando más provecho a poscrisis.
• El 48% de la deuda total está siendo pagando y se encuentra en condiciones normales. Creemos que la oferta hecha es realista y sustentable.
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