14 de junio 2002 - 00:00

Los mercados que más siguen los argentinos

Japón

Los precios de las acciones de la Bolsa de Tokio cayeron ayer a niveles mínimos de dos meses en una ola de ventas de las corredurías, pero las tecnológicas subieron en Taiwán, alentadas por los resultados de Wall Street. El índice preferente japonés Nikkei perdió 1,61% a 11.144,84 puntos, afectado, entre otras, por la correduría Nomura Holdings, cuyas acciones retrocedieron 6,2%. El mercado en general reflejó nerviosismo y el volumen fue pobre en vista de la expiración de los derivativos el viernes. Por otra parte, el creciente pesimismo sobre la recuperación o sostenibilidad de la recuperación japonesa mantuvo a los inversionistas alejados del mercado, dijeron los analistas. «Los inversionistas están preocupados por los resultados del viernes y con todo el mundo atento a la Copa Mundial (de fútbol) no es una sorpresa que haya pocas transacciones», dijo Masatoshi Sato, un gerente de Mizuho Investors Securities.

Londres

La Bolsa de Londres cerró con elevadas pérdidas tras una sesión dominada por el pesimismo y la influencia de los mercados neoyorquinos. El índice de la Bolsa FTSE 100 cayó 79,8 puntos y quedó a 4.771,9 puntos. El índice intermedio FTSE 250 bajó 52,9 puntos y quedó a 5.857,9 puntos. Los inversores reaccionaron con preocupación a nuevos indicios sobre un declive de las ventas al por menor en el Reino Unido durante el mes de mayo y el temor a que el Banco de Inglaterra suba los tipos de interés. En una comparecencia ante el Comité de Economía de la Cámara de los Comunes, el gobernador del Banco de Inglaterra, Edward George, manifestó que es excesiva la reciente subida de los precios de las viviendas en el país, sugiriendo el peligro de que se dispare la inflación. Ante esa posibilidad, se teme que las autoridades monetarias suban los tipos de interés para frenar las presiones inflacionarias.

San Pablo

La mañana tenía casi todos los ingredientes como para una rueda alcista. Por un lado la noticia que se había aprobado la extensión y la excepción a la actividad bursátil del CMPF, por el otro la nota en un conocido medio afirmando que el FMI autorizaría el uso de cerca de u$s 5.000 millones de manera inmediata para enfrentar la actual crisis, a lo que se adicionó otro crédito de u$s 1.000 millones del Banco Mundial, más una serie de medidas del gobierno para incrementar sus recursos financieros y restaurar la confianza de los inversores. En dos de los tres frentes, la combinación de este batallón de buenos anuncios tuvo algún efecto. El C-Bond, el más negociado de los títulos públicos, trepó más de 2,5%, y el real después de un derrumbe de dos semanas subió a 2,71 por dólar, la mayor suba en nueve meses. Curiosamente el Bovespa no se plegó y cerró con una baja de 1,41% en
11.962,19 puntos.

Chile
El viejo dicho sostiene que si se lo arroja desde suficiente altura hasta un gato muerto es capaz de rebotar. No sorprende entonces que el IPSA haya cerrado el día con una mejora de 0,27% en 89,31 puntos. Es claro que no hubo caras de optimismo, algo que se comprende más si se ve que frente a 22 papeles que terminaron el día en suba, se contabilizaron 24 que lo hicieron en baja, y que ésta es la 13ª alza de las últimas 13 ruedas. Si bien el volumen creció a más de u$s 16 millones y el peso se recuperó 0,3% quedando en 665,8 por dólar (después de perder cerca de 1% en las dos jornadas anteriores) esto tampoco alcanzó para cambiar radicalmente el ánimo de los inversores. Al momento de buscar alguna excusa que explicar el porqué de la mejora en la moneda y las acciones, los dedos apuntaron hacia Brasil. Pero cuando se consultaba más de cerca de quiénes usaban este argumento, seguían primando las dudas.

México

Durante la mayor parte de la jornada, las acciones se movieron en torno del cierre del miércoles. Recién en la última hora, pareció como que los inversores se decidían a emitir una opinión clara, y ésta no fue positiva. Para cuando cerraba el mercado el IPC quedaba en 6.760,68 puntos, marcando un retroceso de 0,6%. Para ser sinceros, prácticamente a nadie le importó demasiado la baja, ya que la mayor parte de los inversores y operadores estuvo prestándole más atención al éxito mexicano en la Copa del Mundial de Fútbol, al pasar a la segunda ronda (algo que pocos esperaban) que a su actividad laboral. No sorprende entonces que a duras penas se alcanzaran a realizar operaciones por u$s 100 millones. Otro claro efecto del Mundial fue la oscilación del peso que experimentó una impresionante recuperación a 9,64 por dólar, apenas acabada la contienda deportiva. Hoy es un día más normal y veremos que pasa.

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