La caída que sufrieron el martes los mercados estadounidenses repercutió ayer en la Bolsa de Tokio, donde las más castigadas fueron las acciones de compañías tecnológicas. Así, el índice Nikkei se contrajo 1,42% y cerró en los 9.766,73 puntos. La baja del NASDAQ neoyorquino arrastró consigo a la mayoría de los fabricantes de alta tecnología, en particular a los de semiconductores. A ello se le sumaron las caídas en las principales automotrices. Concretamente, lo peor de la rueda pasó por Hitachi (-3,82%), Canon (-3,27%), Honda (-2,52%) y Aiwa (-1,13%). En contraposición, el anuncio de la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos de que las importaciones de acero japonesas no afectan la industria de ese país benefició a las siderúrgicas Nippon Steel (+0,5%), Kawasaki Steel (+1,3%) y NKK (+1,8%). •LONDRES
La Bolsa de Londres finalizó ayer en terreno negativo, durante una jornada caracterizada por los descensos de las compañías petroleras. De esta forma, el índice FTSE 100 se contrajo 3,95% y concluyó en las 4.274 unidades. Pero el recinto londinense también se vio arrastrado por la apertura negativa de los mercados neoyorquinos, producto de las dudas sobre la salud de la economía estadounidense. Sin embargo, los mayores perdedores de la sesión fueron las compañías petroleras que se vieron afectadas por el temor a que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) aumente la producción de crudo durante el próximo mes. Ocurre que ello haría caer los precios del barril, deteriorando la rentabilidad de las empresas del sector. En este contexto, las acciones de British Petroleum y Shell bajaron 31 y 20 peniques, respectivamente, para quedar a 512 y 440 peniques en cada caso. •BRASIL
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La magia, si bien no desapareció del todo, es claro que está disminuyendo rápidamente. Arrancando hacia arriba, a los pocos minutos el Bovespa empezaba a moverse en terreno perdedor y siguió así hasta prácticamente los últimos minutos del día, cuando se reafirmó un poco y cerró en 10.379,86 puntos, mostrando una mejora de 0,08%. El real también tuvo una jornada alcista aunque en el mejor de los casos se la puede definir como marginal ya que apenas ganó 0,355 frente al dólar, al quedar en R$ 3,122 por billete norteamericano. Mientras los más optimistas seguían apuntando a los avances que está teniendo el oficialista José Serra en las encuestas, lo cierto es que el mercado se muestra extremadamente cauto y si bien apuesta de alguna manera a que en la próxima reunión del Copom podría anunciarse una rebaja de tasas, lo cierto es que pocos están dispuestos a poner su salario a favor de ello. •CHILE
Quienes en la rueda anterior no habían terminado de abandonar la esperanza, seguramente ayer lo hicieron. Es que luego de perder 1,47% de su valor, cerrando en 85,79 puntos, muchos ya ven al IPSA en la zona de los 70's. Es que, en contra de lo que se podía esperar, la mayor parte de las noticias locales fueron de un tenor positivo para la inversión bursátil, especialmente los resultados de algunas empresas (Colbun y Soquimich) y el desarrollo de la economía. Al frente de las bajas se colocó Enersis, seguida por su controlada Endesa, que apenas si funcionaron como los representante arquetípicos de las empresas con ADR. Si bien el índice ADRIAN apenas perdió 1,01%, las eléctricas se diferencian de otras cotizantes porque existe un interesante mercado de futuros sobre ellas que permite un grado de especulación que no hay en otros papeles. El peso se desplomó otra vez y cerró en 716 por dólar. •MÉXICO
El consuelo es el de siempre, aunque el motivo no sea de los más consistentes. En una jornada que resultó extremadamente negativa en la región, la Bolsa local apenas perdió 0,68% cerrando en 6.115,56 puntos. El argumento atrás de, lo que estirando las cosas, podríamos llamar "fortaleza", estuvo vinculado con la necesidad de buscar refugio de algunos inversores forzados a permanecer colocados en "riesgo latino". Si bien el anuncio de que la gente de Merrill Lynch decidió disminuir su exposición en México golpeó duramente al sector de medios y telecomunicaciones, lo cierto es que la baja, aun siendo acotada, afectó a prácticamente todos los sectores. El peso no escapó al malhumor y retrocedió a 9,903 por billete norteamericano. En el año el IPC pierde apenas 5%, pero cada día que pasa, esa cantidad en otros tiempos intrascendente, parece más y más difícil de remontar. Esperemos, a lo mejor un día hay suerte.
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