El ministro de Economía, Luis Caputo, anticipó que el Gobierno anunciará próximamente nuevos proyectos de inversión por hasta u$s50.000 millones en el marco del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). El funcionario sostuvo que la llegada de capitales permitirá sostener el crecimiento durante los próximos años.
El titular del Palacio de Hacienda formuló esas declaraciones durante una exposición en el Ciclo de Coyuntura de la Bolsa de Comercio de Córdoba, donde repasó los resultados del programa y defendió las principales decisiones adoptadas por la administración de Javier Milei.
“En breve se van a enterar de que son un cuarto porque va a venir algún que otro RIGI por hasta u$s50.000 millones”, afirmó Caputo ante los empresarios presentes.
De acuerdo con las cifras expuestas por el ministro, desde la entrada en vigencia del régimen se presentaron 43 iniciativas por u$s148.229 millones. Hasta el momento, el Ejecutivo autorizó 23 proyectos que representan desembolsos por u$s49.766 millones.
Asimismo, consideró que las inversiones comprometidas garantizan un flujo de capitales para los próximos años y constituyen una de las bases para alcanzar un crecimiento sostenido en el largo plazo.
Caputo apuntó contra la desconfianza en el peso y los bancos
Durante su intervención, el ministro también se refirió a la desconfianza que todavía existe hacia la moneda nacional, las instituciones y el sistema financiero. En ese sentido, relacionó ese comportamiento con las sucesivas crisis económicas y las decisiones adoptadas por diferentes gobiernos.
“Lo que estamos haciendo hoy es reconstruir el país, porque si bien en estos últimos 25 años no estuvimos en ninguna guerra, desde el punto de vista económico e institucional Argentina ha sido arrasada”, planteó.
El ministro de Economía también respondió a las críticas por la industria y cuestionó a Axel Kicillof.
Para Caputo, las crisis atravesadas por el país no fueron únicamente consecuencia de problemas económicos, sino también de la falta de decisiones políticas para corregir sus causas estructurales. Según explicó, esa reiteración de episodios críticos terminó por instalar un temor persistente entre los argentinos.
El funcionario mencionó como ejemplo las consecuencias del corralito de 2001, que, a su juicio, todavía influyen sobre las decisiones de ahorro. “La gente hoy tiene miedo y pierde plata teniendo dólares abajo del colchón porque no se anima a llevarlos al banco. Nos han estado haciendo bullying por años”, expresó.
La respuesta a las críticas por la industria
Caputo rechazó los cuestionamientos a la política económica oficial y sostuvo que, durante las administraciones anteriores, la industria cayó alrededor de 10% pese a contar con protección y tarifas subsidiadas. Según afirmó, el deterioro también alcanzó al comercio y la construcción.
“Nos debemos haber gastado casi 15 puntos del producto y no heredamos las autopistas europeas. La construcción cayó 1% ¿y dónde fue esa plata? Todos lo sabemos”, cuestionó.
El ministro proyectó una fuerte transformación de la infraestructura durante los próximos dos años, impulsada por la concesión de rutas nacionales a privados y el financiamiento de organismos multilaterales acordado con las provincias.
Además, destacó su trabajo con gobernadores opositores y aseguró que no existen diferencias cuando el objetivo es mejorar la situación del país. Tras su paso por Córdoba, viajará el jueves a Catamarca junto con el jefe de Gabinete, Diego Santilli.
Luis Caputo volvió a cuestionar a Axel Kicillof
En el tramo político de su discurso, Caputo puso en duda las posibilidades electorales del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y descartó un eventual regreso del kirchnerismo al Poder Ejecutivo.
“Creo que el kirchnerismo no vuelve a gobernar nunca más. Creo que no hay nadie en la política que crea que el kirchnerismo pueda volver a gobernar o que Kicillof pueda ser presidente”, sostuvo.
Para fundamentar su postura, mencionó las diferencias que atraviesan al peronismo y afirmó que distintos sectores del espacio evitan alinearse detrás del mandatario provincial. “Cristina no se quiere juntar, La Cámpora no se quiere juntar, Massa no se quiere juntar y los gobernadores no se quieren juntar. ¿Cómo es entonces? Tienen al tipo que puede ganar, pero no lo quiere nadie”, ironizó.
Finalmente, aseguró que el Gobierno no recurrirá a un “plan platita” durante el próximo año y confió en que una reducción del temor a un regreso de las políticas anteriores genere mejores expectativas económicas.