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20 de diciembre 2005 - 00:00

Lula tras pago al FMI: “Acabó el tiempo de la colonización en este país”

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En un discurso improvisado que pronunció al visitar las obras de ampliación del aeropuerto de la ciudad amazónica de Macapá, Lula dijo que el aumento de las reservas internacionales y el crecimiento de las exportaciones permiten al país pagar esa deuda e independizarse del organismo multilateral.

"Acabó el tiempo de la colonización en este país. Ahora somos dueños de nuestra propia nariz", aseguró el jefe de Estado. "Tenemos dinero, tenemos exportaciones y tenemos producción. Vamos a auto-administrarnos. Brasil llegó a su mayoría de edad", agregó.

Lula explicó que su gobierno decidió poner fin al acuerdo con el FMI, que dejó de ser renovado en marzo pasado, y ahora anunció que pagará este mes los cerca de 15.500 millones de dólares que adeuda al Fondo y que debía pagar en 2006 y 2007.

"Con el pago de esa deuda damos un gesto de independencia", afirmó, tras aclarar que Brasil se desvincula del FMI "sin gritos ni bravatas".

El presidente brasileño destacó que cuando inició su mandato, el país prácticamente carecía de reservas internacionales líquidas y que ahora éstas se ubican en cerca de 60.000 millones de dólares.

Aseguró que el Gobierno utilizará esos recursos "que no estaban siendo aprovechados" para pagar una deuda contraída con el FMI por su antecesor, Fernando Henrique Cardoso, y "en un período de bancarrota".

"Ahora el país encontró un rumbo", agregó. Admitió, sin embargo, que Brasil necesita por lo menos 15 o 20 años de desarrollo continuo para garantizar las mejorías sociales y estructurales que requiere.

Pese a que aún no ha dicho si se presentará a la reelección en octubre del próximo año, Lula aseguró que cuatro años es un período muy corto para hacer todo lo que un gobernante desea.

Aclaró que un gobierno nuevo asume con el presupuesto de su primer año ya aprobado por la gestión anterior y que tiene que preocuparse con las elecciones municipales en la mitad del mandato y con las presidenciales en el último año.

"Para quien está gobernando, cuatro años es muy poco. Pero para quien está en la oposición es una eternidad", afirmó. El gobernante dijo esperar que la campaña electoral del próximo año no afecte el trabajo del Gobierno.

"La elección tiene que ser tranquila. Unas elecciones no pueden afectar las obras que están en ejecución en los estados. No se puede convertir una disputa electoral en una guerra contra el desarrollo", afirmó.

Aclaró que su intención es aprovechar 2006, último año de su gobierno en caso de no aspirar a la reelección, para inaugurar todas las obras que inició, ya que "necesitamos recoger todo lo que plantamos".

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