30 de abril 2002 - 00:00

Malos presagios de calificadora

Nueva York (ANSA) - Continúa creciendo el impacto negativo de la crisis sobre las sucursales en la Argentina de los bancos extranjeros, en la medida que sigue debilitándose el sistema bancario de ese país, señaló ayer la agencia de rating de crédito Standard & Poor's (S&P).

En su comentario titulado «La crisis argentina acrecienta el riesgo de los bancos extranjeros con operaciones locales», S&P aseguró que «la devaluación del peso, la pesificación de los préstamos comerciales y de consumo, y las crecientes dudas sobre la calidad del crédito, todos tendrán un impacto en las pérdidas definitivas sufridas por las filiales bancarias».

Sostuvo que las previsiones de pérdida de fines de 2001 probablemente serán insuficientes en la medida que avanza el año, a menos que de última los bancos conciban otras estrategias de salida.

Además, la provisión de pérdidas del Citigroup en el primer trimestre de 2002 es un indicativo de que las pérdidas económicas están por venir. «Diferentes cálculos contables ensombrecen y complican los análisis de provisión y los niveles de pérdidas», indicó la agencia de calificación de crédito de deuda.

Mientras los bancos extranjeros se mantengan en el país, una prolongada crisis aumenta las posibilidades de que los bancos asociados tengan que inyectar liquidez, como demostraron los 150 millones de dólares que facilitó el Banco Bilbao Vizcaya Argentaria SA a sus subsidiarias a principios de este mes, señaló la agencia.

Si la crisis continúa, agregó, otros bancos se verán en la misma situación, incluidos el Citigroup y FleetBoston, que hasta ahora no han tomado medidas similares.

«Para estos bancos que no venden o cambian sus operaciones con los reguladores,
S&P cree que las provisiones pueden continuar incrementándose si la situación económica no mejora. La visión rige también, y en particular para aquellos bancos que hasta hoy hicieron pequeñas provisiones», dijo S&P.

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