Más que del Dow, fue de Mercosur

Economía

Cuanto más nos internamos en diciembre, y eso que recién van dos semanas, más intrincada es la senda que se presenta a los mercados. Una vez por el ambiente inestable de Wall Street, en otras ocasiones, si eso no daña, aparecen motivaciones regionales. Y, en la rueda de ayer, fue un extraño cóctel de índices. El Dow, cerrando una hora después, se afirmó en la cornisa y dejó un pequeño saldo positivo de 0,3 por ciento.

Ya Shanghai había tenido lo suyo, ingresado también a una zona de medidas y turbulencias, con 2,7% de caída. Para el Bovespa la cuestión resultó sumamente difícil, coronando actuación con pérdida importante de casi 3%. Y aquí hay que detenerse, porque el epicentro, para lo sucedido de malo estuvo radicado allí. Problemática para un Lula que enfrenta serias divergencias, un revuelto político típico de nuestra zona. Y el Merval consiguió no impregnarse demasiado, pero acusó un rebaje de nota con 1,33%. Mínimo que dio la sorpresa con sus 2.176 unidades, máximo de 2.226 y un cierre que dejó al índice ponderado nuevamente -¿cuántas veces ya?- debajo de la línea fronteriza, con los 2.196 puntos.

  • Con mucho calor

    Si los precios derraparon, esto no fue por carencia de energías. El problema es que la oferta fue sumamente ofensiva otra vez. Y a pesar de los $ 174 millones de efectivo, con 17 por ciento de segmento sobre los totales, no fue posible asimilar la corriente vendedora en su plenitud. Bueno para una cuestión, lo que hace al ritmo de órdenes y manteniendo en alto el gran promedio desde octubre. Obviamente, malo lo de la columna de cotizaciones, que se vio nuevamente avasallada por la fuerte incursión de la oferta. Decreciendo las esenciales del Merval, con reversa en las petroleras, nada pudo salvar el saldo de la fecha. Y nuevamente se ve muy condicionado el remate semanal, dentro de un diciembre que es un «cambalache». Y la Bolsa, en el horno.
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