Luego del abortado arranque de exuberancia que mostraron los inversores en la primera rueda de la semana/mes/trimestre, si algo evidenciaron en la sesión de ayer fue mesura (una mesura que no evitó al NASDAQ quedar en el máximo en casi un lustro). Tras una ligera baja en los primeros minutos de operaciones, mientras el precio del petróleo y la tasa de los bonos del Tesoro se movían a la retranca, fue recién pasado el mediodía cuando el mercado bursátil se estabilizó del lado ganador, liderado básicamente por la mejora del sector financiero -que alcanzaba a trepar algo así como 1%, luego de que la Reserva Federal le diera carta blanca al Citigroup para avanzar con más adquisiciones- y el de las empresas de servicios públicos. Sin grandes noticias en el frente macroeconómico o el contable, fueron anuncios como la posible escisión que haría 3M de su negocio farmacéutico o la venta de tierras por u$s 6.000 millones que encararía International Paper, lo que disparó la imaginación de los inversores. A pesar de lo que puede parecer a primera vista y aunque apenas se alcanzaron a anotar operaciones con 1.500 millones de papeles en el mercado tradicional y 2.000 millones en el electrónico, la suba accionaria fue relativamente generalizada, al menos tanto como para que el Promedio Dow de Transportes cerrara en el máximo de su historia mientras los papeles del sector energético se anotaron una ganancia promedio de 1,3%. Así, para cuando sonaba el último campanazo del día, el crudo caía medio dólar a 66,23 por barril, la tasa de 10 años se había empinado a 4,876% anual, en tanto el Promedio Industrial se estacionaba en 11.203,85 puntos, marcando una mejora de 0,53%.
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