El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Como ocurría 24 horas antes, los menos experimentados seguían achacando el malhumor al escándalo de los balances presentados por las empresas, que había sido realimentado con un artículo de "The New York Times" sobre el comportamiento de los directivos de Computers Associates. Hasta ese entonces, el volumen había sido modesto, lo mismo que el tenor de las noticias que podían realmente afectar al mercado, ya sea en uno u otro sentido. Tal vez por este mismo vacío que estaba sufriendo el mercado, por el tradicional espíritu de los "lemmings", o, simplemente, porque alguna computadora dio la orden de compra, a partir de la última hora de operaciones comenzó a aparecer una cantidad creciente de dinero en el mercado, que se dirigía básicamente a cubrir posiciones de venta en descubierto y hacia algunas de las Blue Chips. Sin nada que frenase este efecto para cuando sonaba la campana de cierre en el NYSE, el NASDAQ había revertido su pérdida ganando 1,43% en tanto el DOW trepando 2,01% quedaba encima de los valores del viernes pasado. Con el mínimo del año apenas 24 horas por detrás, luego de tres ruedas seguidas en baja, lo cierto es que fueron muy pocos los que se atrevieron a definir la suba como el inicio de un movimiento alcista. Informate más
Dejá tu comentario