22 de septiembre 2005 - 00:00

Mata: "No nos harán irnos de Aerolíneas"

Antonio Mata
Antonio Mata
«Tenemos el apoyo de los gobiernos de España y de la Argentina. El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, nos dijo que desautorizaba expresamente las declaraciones del subsecretario Ricardo Cirielli y nos autorizó a hacerlo público. No hay ninguna posibilidad de que dejemos de ser los accionistas principales de Aerolíneas Argentinas.» Azuzado por dichos de Cirielli, subsecretario de Transporte Aerocomercial y secretario general del gremio de los técnicos (APTA), Antonio Mata -uno de los tres accionistas de Aerolíneas Argentinas- decidió salir al cruce de quien es, sin dudas, su enemigo principal. Cirielli había dicho que el gobierno estaba buscando reemplazantes para el Grupo Marsans/Air Comet -que tienen 98,2% de AA-; sin embargo, en reuniones mantenidas entre el lunes y ayer por Mata con « representantes del máximo nivel de los gobiernos de España y de la Argentina, nos dieron el más amplio respaldo y Fernández nos hizo saber su desacuerdo el mismo día; nos dijo que lo de Cirielli es una posición personal y no compartida por el resto del gobierno».

• Conceptos salientes

Mata habló en una conferencia de prensa; en la puerta del Sheraton Buenos Aires volvieron a reunirse militantes de APTA, que hace poco más de un mes agredieron al jefe de prensa de la empresa, Julio Scaramella, y al periodista Norberto Dupesso durantela inauguración de un simulador de vuelo.

A continuación, lo más saliente de los dichos de Mata:

• No hay ninguna duda de nuestra continuidad en la Argentina. Tenemos las dos empresas más importantes del sector; de hecho somos el sector, a diferencia de otras empresas que viven de las migajas que les da el Estado.

• Somos el único grupo de transportes que no le cuesta un peso al Estado; el año pasado pagamos $ 200 millones de impuestos.

• El Estado tiene sólo 1,2% de AA, y los trabajadores 0,6%; el restante 98,2 es nuestro. En la última asamblea absorbimos pérdidas por $ 2.500 millones, que incluyen las generadas en la época de la SEPI y antes también. Lo hicimos con el «cash flow» de la empresa; el Estado no puso un peso.

• El gobierno impugnó un cuarto intermedio de la asamblea, no las cifras del balance 2004. Por eso, el 17 de octubre llamamos a otra asamblea para ratificar lo aprobado el 16 de junio.

• Respecto de la impugnación del balance 2003, se basa en
una documentación falsificada presentada por Cirielli, sobre una cláusula que permite la capitalización de deuda (la fraguada demuestra lo contrario). Por eso iniciamos una causa penal en el Juzgado N° 7, y demandamos al Estado.

• El juez de primera instancia ante esta denuncia dijo que no estaba probada, pero
la Cámara apartó al juez y al fiscal, y nos aceptó como querellantes en la causa. El gobierno lo sabe.

• El Estado se olvida de que es accionista de Aerolíneas y actúa en contra de la empresa haciendo impugnaciones sin asidero, pero su efecto es más mediático que real.

• Acá llegan muchos con proyectos e historias, pero los que sacamos las castañas del fuego volando a todos lados somos nosotros; lo demás son
cuentos chinos. Nadie va al Chaco, a Viedma, al Sur, con tarifas congeladas a valores de 2002 y deficitarias. Hoy la utilidad de la empresa está en las rutas internacionales, no en el cabotaje.

• Al (secretario de Transporte)
Ricardo Jaime nunca lo escuché pedir la estatización de Aerolíneas, y sí a Cirielli. Es una situación absurda: un subsecretario que no sigue las consignas de su gobierno y de su secretario...

• Respecto del plan de incorporación de aeronaves, nadie nos obliga a nada. Decidimos pasar toda la flota de aviones
MD a Austral, y todos los Boeing a Aerolíneas. Es una estrategia que anunciamos hace un año; hemos traído B 737-500, Airbus 310 y B 747-400, un total de 25 aviones sobre un plan de 35.

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