Pero en Nueva York aseguran que serán muy pocos los que aceptarán esta apertura de Mendoza.
Tanto el fondo Greylocke como un colegio religioso judío, que lograron trabar momentáneamente la reestructuración, ahora continuarán con sus demandas. Y no se descarta que otros inversores también inicien acciones legales.
Dejá tu comentario