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La situación económica ayudó en cierta medida a que proliferen en cada caso, de distinta manera. Además, como hay más oferentes y el acceso a ellos es muy sencillo.
• Un ejemplo es la aparición de múltiples vendedores de recibos de sueldo. «Por $ 70, hacemos un recibo, por $ 100 dos y por $ 130, tres. Con $ 50 más, atendemos el teléfono de quienes pidan referencia laboral durante tres meses», explicó un vendedor consultado que prefirió guardar el anonimato.
• Con la sola presentación de la fotocopia del DNI y el dinero, se arma esta documentación en el día, que puede certificar legalmente a cualquier persona años de trabajo virtual.
Este negocio creció en los últimos meses, cuando se volvieron más exigentes las condiciones para cerrar un alquiler (ahora se pide en la mayoría de los casos, el recibo de sueldo para certificar el ingreso mensual y la estabilidad laboral).
«En general, lo piden personas que trabajan en negro y necesitan el comprobante de ingresos para alquilar», dijo la fuente.
• El mayor movimiento en las locaciones también produjo mayor necesidad de obtener garantías de propiedad. Durante 2001, se solicitaba, por cada garantía comprada e ilegal también, el equivalente a un mes y medio de alquiler. «Ofrezco la fotocopia del título de la propiedad como garantía por un mes de alquiler. Se puede hacer algún descuento», dijo una garante ilegal consultada. El mejor método para detectar cuándo una garantía se compró es un pedido de informe al Registro de la Propiedad Inmueble.
Ahora, existen grupos que agrupan a múltiples vendedores ilegales de garantías. Estos últimos lo hacen en forma organizada. «No nos pisamos, para que cuando se haga el pedido de informe, no salte nada», dijo la fuente consultada.
• También se compran y venden tickets de comida, aunque no está permitido. Se cobra 21% para canjearlos por efectivo, aunque las tasas oscilan entre 17% y 28% y los compradores los utilizan directamente en el mercado (a 100% de su valor). «Hay tanta gente que compra, que los descuentos varían muchísimo. El rubro gastronómico los compra más caros porque los canjea más fácil», dijo una compradora consultada.
• Desde que se devaluó, las líneas aéreas internacionales que operan en el país perdieron alrededor de 50% del público argentino que generalmente viajaba en épocas del 1 a 1.
En los últimos dos años, además, aumentó 60% el precio de los combustibles, y los atentados del 11 de setiembre, junto con la reciente guerra en Irak, obligaron a reforzar en 40% las medidas de seguridad para no perder a los clientes temerosos.
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