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31 de agosto 2007 - 00:00

"¿No se podría beneficiar EE.UU. de una ducha fría?"

«¿No vendría bien una ducha fría?». Con esa frase, la revista británica «The Economist» sintetiza la opinión de que un poco de calma en la expansión de la economía norteamericanano sería una mala idea. Además, expone que no es tarea de Ben Bernanke mitigar los problemas en el mercado financiero, sino que debe combatir la inflación.

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  • El economista del Instituto de Tecnología de Massachusetts Rudi Dornbusch, dijo un día: «Ninguna expansión de la posguerra murió de edad avanzada. Todas fueron asesinadas por la Fed». Desde 1945, cada recesión, con excepción de la de 2001, fue precedida por una fuerte alza de la inflación que forzó al banco central a aumentar las tasas de interés. Pero hoy la Reserva Federal no es un asesino serial.

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  • Cuando la Fed recortó su tasa de interés el 17 de agosto pasado, admitió por primera vez que la restricción de crédito podría lastimar la economía. Y ahora desde el mercado apuestan a que reduzca su tasa principal de «federal funds».
    Los economistas discuten acerca de cuánto daño causarán la caída de los precios de las viviendas y la crisis de las hipotecas subprime o de alto riesgo. Pero hay una pregunta que raramente es formulada: a pesar de que existan perspectivas de mayores descensos en la economía, ¿ debería la Fed intentar prevenirlas?

  • De acuerdo con la sabiduría recibida, la Reserva Federal no tendría que recortar las tasas de interés para hacer desistir a los inversores y prestamistas porque esto crea un riesgo moral. Pero si los problemas financieros lastiman el gasto y el empleo, la Fed debe inmediatamente mitigar su política, siempre y cuando la inflación sea moderada. Los bancos centrales deben guiarse por la «regla de Taylor» y fijar su tasa en respuesta a desvíos del producto y de la inflación de los niveles deseados.

  • En el último cuarto de siglo, la economía norteamericana estuvo en recesión sólo 5% del tiempo, en comparación con el 22% de los 25 años anteriores. En parte esto se debe a cambios estructurales que hicieron más estable la economía. Pero ¿qué ocurriría si en verdad se debiera a inyecciones de adrenalina cada vez que apareciera una disminución de crecimiento?

  • Se puede culpar a la leve recesión de 2001, luego del quiebre de las puntocom, de muchos de los problemas financieros actuales. Pero en ese momento la economía también recibió el mayor estímulo monetario y fiscal de su historia.

  • Muchos esperan que la Fed ahora repita el truco implementado en el pasado. Pero luego de un largo período de bonanza, ¿no se beneficiaría EE.UU. de una ducha fría? Contrariamente a la creencia popular, no es tarea del banco central prevenir recesiones a cualquier costo. Su trabajo es el de mantener baja la inflación para proteger el sistema financiero.

  • Esto no significa que la Fed deba seguir el consejo que el secretario general, Andrew Mellon, dio luego de la crisis de 1929: «Liquidar el empleo, las existencias, el campo y el sector inmobiliario. Así se llegará al fondo de la cuestión». En ese momento el producto cayó 30%. Hoy, Ben Bernanke, un alumno de la Gran Depresión, no cometerá ese error.
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