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Agregó que en el futuro, el Uruguay deberá atraer clientes del exterior «con servicios y seguridad» y que ésa será «una definición totalmente distinta del sistema bancario hacia el futuro».
De Brun realizó estos comentarios en una reunión de la comisión investigadora sobre el sistema financiero de la Cámara de Diputados, indicando además es necesaria una regulación que «de alguna manera replique los modelos de las instituciones que en esta crisis resultaron exitosos».
A comienzos de este año los depósitos de no residentes, en su casi totalidad argentinos, se ubicaban en u$s 6.194 millones, lo que significaba 45,4% del total de fondos colocados en el Uruguay. Ese monto cayó ahora a u$s 2.225 millones, con fuertes retiros en especial en el primer semestre del año, significando ahora esos depósitos de no residentes 29,9% del total. Se trata en su casi totalidad de depósitos de argentinos, que crecieron ininterrupidamente desde mediados de la década anterior, que en el Uruguay se entiende podrán retornar, por lo menos parcialmente, en la medida en que se estabilice nuevamente el sistema financiero.
Esos depósitos de no residentes que las instituciones tenían colocados en el exterior, al producirse los retiros del primer semestre mostraron en algunos bancos dificultades para su devolución, porque se habían volcado a activos regionales de buena rentabilidad, pero escasa liquidez.
Al analizar los problemas sufridos por algunos bancos por los retiros de depósitos en los primeros meses de este año, De Brun dijo que