Ante estos precios hay que ser cautos. Ganancias tan altas como las ya vistas son para estar alertas. En estos momentos no hay nada que pueda llevar a terreno negativo a estos papeles, salvo una demora importante en el canje. De todas formas, no hay ningún instrumento que le compita. Las bajas tasas que se pagan en el mercado y un dólar con tendencia descendente, lleva a que los títulos públicos se conviertan en la única opción para quienes busquen mejores rendimientos.
En este contexto, las subas seguirán comandadas por los bonos más largos, tales como el BOGAR 2018. Estos papeles son los más volátiles debido a su duración.
El resto, los menos líquidos, acompañará esta suba. Esto es bastante común en países donde no hay demasiada liquidez, a pesar de la suave tendencia al alza que están mostrando los montos negociados en la Bolsa de Comercio.
Si bien el mes pasado se vieron capitales extranjeros hacerse de bonos argentinos, también es cierto que, en un mercado tan chico, volúmenes poco significativos pueden atorarlo.
Dejá tu comentario