2 de agosto 2002 - 00:00

Para el Fondo, queda aún trabajo por hacer

Washington - El Fondo Monetario dijo ayer que las conversaciones sobre un potencial préstamo para la Argentina están bien encaminadas, pero agregó que aún queda pendiente más trabajo antes de cerrar un acuerdo. «Es una situación donde las discusiones están sucediendo. Son buenas discusiones pero eso no significa que todo esté firmado, cerrado y entregado», dijo el vocero del organismo Tom Dawson en una conferencia de prensa en esta ciudad.

«Se hicieron algunos avances, pero todavía queda trabajo por hacer»
, explicó. El vocero reiteró que una misión está en la Argentina evaluando las restricciones bancarias adoptadas con el «corralito». Pero Dawson se refirió mayormente a las crisis que se están desarrollando en Brasil y Uruguay.

•Negociadores

En este sentido el Fondo actualmente con-versa con una misión negociadora encabezada por el subsecretario de Finanzas de Brasil, Amaury Bier. El actual acuerdo de Brasil con el FMI entró en vigencia en setiembre del año pasado, y la mayor parte de los u$s 16.000 millones de la línea de crédito había sido destinada sólo como una facilidad por precaución. Pero ahora la situación cambió considerablemente, y como sólo quedan unos u$s 1.000 millones de esa línea de crédito, una extensión del programa de Brasil probablemente incluiría fondos adicionales.

Estas fueron sus principales afirmaciones sobre la crisis en la región:

La próxima semana una misión técnica se abocará a estudiar el frente fiscal en la Argentina. Quedan varios puntos por resolver.

• Aún no hay acuerdos inminentes para ayudar a la Argentina, Uruguay y Brasil. Cuando tengamos un acuerdo lo sabrán con anticipación.

Al Fondo le gustaría ver en Brasil un apoyo más contundente de los candidatos para las elecciones presidenciales de octubre a las gestiones para conseguir un acuerdo.

• Cualquier extensión del programa del FMI con Brasil exigiría políticas que los mercados financieros consideren creíbles y además políticas que tengan una posibilidad creíble de ser adoptadas por el gobierno que resulte electo, que asumirá en enero.

• El Fondo percibe indicios de un apoyo de la clase política brasileña a las medida que impulsa el FMI. El dueño del acuerdo no puede ser únicamente el gobierno.

Uruguay es una víctima inocente de la crisis que afectan a sus vecinos, pero que aún las víctimas inocentes deben tomar medidas. Estamos discutiendo cómo podemos apoyarlos y no eligiendo qué opción y no descarto ninguna. Algunas especulaciones periodísticas de que un acuerdo es inminente son exageradas. Hay un sentido de urgencia de que hay cosas que deben hacerse.

Dejá tu comentario

Te puede interesar