Para el Banco Central de la República Argentina (BCRA), la caída del real brasileño afecta sólo marginalmente la competitividad de la Argentina, por lo que no debería generarse mayor inquietud. Así lo aseguraron ayer directivos de la institución, quienes aseguraron que la situación del peso argentino debe medirse contra una canasta de monedas.
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La fuerte suba del dólar en Brasil coincidió ayer con la presentación del índice del Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM) por parte de la autoridad monetaria. Este indicador refleja la situación competitiva de la moneda local respecto de monedas de países que tienen relación comercial con la Argentina.
De este dato surge que Brasil es la «primera minoría» en lo que respecta al intercambio comercial ya que tiene una ponderación de 30% en el total, mientras que la Unión Europea representa 28,3% y el NAFTA, 21,2%. El índice excluye en su cálculo la compra y venta de materias primas. «Para medir si el tipo de cambio es más o menos competitivo, es necesario tener en cuenta muchas variables y no exclusivamente la evolución de un tipo de cambio nominal», explicaron en el Central.
De esta forma, intentaron disipar la inquietud ante la escalada de la divisa contra el real, que amenaza con acentuar el contagio en lo que respecta a la cotización local.
Desde el Central se ocuparon de mostrar que aún con la caída del real, el peso continúa con una fuerte ventaja competitiva respecto de sus principales socios comerciales.Y para certificarlo, recalcaron que tras 27 meses de la devaluación «el peso continúa más competitivo en términos reales que en cualquiera de otras experiencias de crisis» (ver cuadro).
Más allá de las explicaciones técnicas, en la City porteña se sigue muy de cerca lo que pasa con la cotización del dólar en Brasil y su efecto en la Argentina. Con el incremento de ayer a 3,20 reales, empujó al dólar aquí hasta 2,96 pesos. Pero igual la brecha entre las cotizaciones nominales se siguió agrandando y ya supera el 8%, cuando hasta hace un par de meses se movían al unísono.
«Ya conocen que nuestra política es seguir la inflación, no seguimos el tipo de cambio», se escudan en el BCRA. Sin embargo, está claro que la institución que preside Alfonso Prat-Gay sigue con preocupación la posibilidad de que la divisa supere los 3 pesos si no cede la presión contra la moneda estadounidense.
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