La actividad económica creció en el primer trimestre del año 10,5%. Es una cifra importante y positiva. Sin embargo, esconde la realidad de que muchas industrias aceleraron su proceso productivo en los primeros meses del año, adelantándose a los cortes de energía. Esto quiere decir que no se vivió una reactivación fuerte sino un efecto estratégico. Ya se habla de que, en lugar de crecer casi 10%, este año el PBI subirá no más de 6%. Todo por la imprevisión del gobierno.
El gobierno anunció ayer que en el primer trimestre del año la actividad económica mantuvo un nivel de crecimiento importante. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) registró un alza en ese período de 10,5% en la comparación interanual. En marzo de este año contra el mismo mes de 2003 el EMAE, el indicador que más se aproxima a registrar la evolución del PBI, creció 11,9% y 1% en comparación con febrero de este año.
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Si bien el resultado es positivo, esta mejora se produjo por el fuerte crecimiento que mostró la industria en los primeros tres meses del año (donde el promedio de alza trepó a 14%) como reflejo de la decisión de los principales sectores manufactureros de acelerar su ritmo de actividad previendo los problemas que podría arrojar la crisis energética. Este factor se vio claramente en la evolución de la industria de abril, donde el oficial Estimador Mensual Industria (EMI) arrojó un alza interanual de 9,4% y una caída de casi 4% contra marzo de 2004.
Esto provocará, teniendo en cuenta que la industria representa aproximadamente 35% en la medición del EMAE, que en el segundo trimestre del año el ritmo de crecimiento del indicador sea sensiblemente menor y probablemente no supere 7%. El panorama sería aun más preocupante para los meses siguientes, donde la crisis energética sería más importante por el impacto a pleno del invierno.
Ayer, el propio Néstor Kirchner relativizó el traspié fabril y reconoció que la crisis energética pudo haber influido en esa desaceleración, pero destacó que los índices generales del desempeño económico siguen aún en terreno positivo. Según el Presidente, «obviamente puede haber influido algo» la escasez de gas, pero dijo que «la Argentina creció de abril a abril 9,6%, y hubo un sobrestockeado durante los meses de enero, febrero y marzo». Con esto el jefe de Estado reconoció además que la industria trabajó más durante el primer trimestre, no por la velocidad de la reactivación sino por la anti-cipación que las empresas hicieron ante la crisis energética futura. Kirchner dijo también que «puede haber influido el inicio de algunos problemas energéticos, y eso hizo que no crezcamos al nivel que crecimos en marzo, pero el promedio del crecimiento de los primeros cuatro meses de actividad industrial es de 12,8 y el crecimiento de abril a abril es 9,6%». Con algo de humor dijo también que «en México, por haber crecido un mes a 6% hicieron una fiesta nacional».
También Roberto Lavagna tuvo ayer que hacer referencia a esta realidad. El ministro de Economía reconoció también que «el crecimiento de la economía se verá afectado» por la crisis energética, pero reflexionó que «está asegurado un crecimiento de 5,5%» de la economía para todo el año. Hay que recordar que analistas privados y algunos funcionarios cercanos al ministro, como el secretario de Política Económica, Oscar Tangelson, habían aventurado antes de que apareciera a pleno la crisis energética, que el PBI podría haber llegado a crecer este año más de 8%.
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