Diputados podría complicar el proyecto sancionado el miércoles por el Senado que habilita el pago de deudas financieras con bonos, al punto que algunos legisladores plantean insistir con la sanción original de la Cámara baja que permitía la cancelación de deudas con una gama de títulos más amplia y para todas las categorías de deudores. La sanción del Senado, por el contrario, acotó a los CEDRO la gama de bonos que podrán utilizar los deudores de categorías 1, 2 y 3, pero mantuvo una lista de bonos más amplia, a elaborar por el Ministerio de Economía, para los deudores 4, 5 y 6.
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En la sesión del miércoles por la noche comenzó a existir la convicción entre algunos senadores de que la posibilidad de utilizar bonos para la cancelación de deudas podría originar movimientos de compra en el mercado para subir el precio de esos títulos, incluso por parte de los propios bancos, que los deberán recibir en cancelación de deudas. Por eso, el radical Raúl Baglini pidió que el proyecto votado fuera girado inmediatamente a Diputados, que deberá analizarlo en revisión, de manera de acortar al máximo los plazos legislativos.
Ayer al mediodía la iniciativa votada en el Senado ya había ingresado en la Comisión de Finanzas de Diputados para comenzar el análisis de los cambios introducidos en la Cámara alta. «No creemos que vaya a haber cambios, el proyecto votado en el Senado es mejor y más abarcativo que lo votado en Diputados», dijo ayer Baglini.
Pero, más allá de esa expresión de voluntad, la realidad puede ser otra. El proyecto original de Diputados comprendía la posibilidad de cancelar deudas con el sistema financiero utilizando cualquier tipo de título de deuda pública y se extendía en estas condiciones a las categorías de uno a seis establecidas por el Banco Central para calificar deudores. La gama de bonos para elección de los deudores es más amplia y, por lo tanto, mayor la quita que pueden obtener cancelando sus deudas por ese medio, aunque el costo fiscal para el Estado que deberá indemnizar a los bancos también es mucho mayor.
Así fue sancionado y llegó al Senado, donde una rápida intervención de Aldo Pignanelli consiguió que los senadores lo modificaran.
Sabiendo que Diputados podría avanzar con su idea original, los senadores hicieron constar que la votación se realizaba con el apoyo de más de los dos tercios. Eso les garantiza que, si Diputados quiere insistir con la sanción original, deberá reunir en el recinto una proporción de votos similar. De lo contrario, quedará convertida en ley la versión de la Cámara alta.
Las diferencias entre lo votado en una Cámara y la otra son sustanciales:
• Diputados aprobó una prórroga del sistema de cancelación de deudas con bonos establecido por Domingo Cavallo por 90 días mas, mientras que el Senado estableció un esquema nuevo de pago de esas deudas.
• En la versión de Diputados se incluyeron todas las categorías de deudores calificados por el Banco Central y con el derecho de utilizar cualquier tipo de bonos. La Cámara alta fue más restrictiva, y existen dos caminos distintos: los CEDRO para los mejores pagadores y BODEN y otros títulos para los morosos.
• Una diferencia sustancial, y que en principio no fue advertida ni siquiera en el Senado, es que el dictamen del Senado permite que en la actualidad pueden cancelar deudas con bonos los deudores que se encuentren en la actualidad en las categorías 4, 5 y 6, mientras que el decreto de Cavallo exigía que estuvieran en esos niveles de calificación al mes de agosto del año pasado.
Además, el proyecto sancionado esta semana permite que los bancos utilicen los títulos que reciban de los deudores para la cancelación de redescuentos con el Central, mientras que la versión anterior no lo contemplaba.
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