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A la anunciada duplicación de la alícuota de Ingresos Brutos para las empresas que fabriquen sus productos fuera de la Capital Federal, pero los comercialicen en ella, se agrega ahora la rebaja de ese mismo tributo a los supermercados porteños que se quiere implementar en el nuevo Código Fiscal.
El tercer cambio en impuestos será la imposición de una tasa de 3% sobre los intereses de cuentas corrientes, cajas de ahorro y plazos fijos de las sociedades comerciales, ya afectadas por la recesión.
El año pasado, el gobierno de Aníbal Ibarra elevó la alícuota de Ingresos Brutos que pagaban los supermercados, la llevó a 3,7%. El incremento pasó inadvertido en las góndolas, ya que, juntamente con su aplicación, los precios variaron por la salida de la convertibilidad. Ahora se trata de bajar esa tasa a 2,5%, exclusivamente en el rubro alimentos.
Esa rebaja será para los grandes supermercados de más de 1.500 metros cuadrados de superficie.
Los supermercados medianos, entonces, pagarían una tasa de 2,5% a cambio de la que tributan de 3%, mientras que los chicos o almacenes quedan con la alícuota actual de 1,5%.