S i hay que encontrarle una señal, la luz al final del túnel, a la escalada bajista que están sufriendo las marcas del Merval, esto aparece a través de una contracción de negocios, al haber descendido notoriamente de los 1.100 puntos.
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Toda centena perforada origina la clásica actitud de resistencia si es en avance, o de defensa, si se trata de venir bajando. Y así como resultaba interesante una vuelta a la fluidez de órdenes, para asimilar la oferta, el desborde de la misma indica utilizar otro «anticuerpo» para proteger los precios. Y es la progresiva merma de volumen, como se verificó en la víspera, aquello capaz de establecer una meseta oportuna.
Sobre 2 por ciento de caída el martes, se agregó 2,1 por ciento de ayer, pero esta vez contando con base transada que no superó los 54 millones de pesos.
• Baja general
El mundo bursátil se ha visto ya claramente conmovido, ante el amago formal de Greenspan de aumentar el nivel de precio al dinero. Y esto tomó a Buenos Aires ya debilitada en su tendencia, como para que si faltaba algún estímulo negativo que decidiera a los dudosos, esto haya provenido del exterior.
Se apresuró el ritmo de decantación; a lo largo de toda la nómina líder, se comprobaron bajas desde uno hasta cinco por ciento en Telecom. El Merval clausuró en 1.084, tras tocar piso del día en 1.077. Estrechar filas puede servir.
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