Pese a la devaluación, no creen que se exporte más
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Enero fue además el mes número 43 del actual proceso depresivo, teniendo en cuenta que para el EMI la recesión comenzó «oficialmente» en junio del '98. Según el propio índice, para volver a producir al nivel del inicio de la depresión, habría que crecer 24%. Suponiendo que la recuperación de la industria comience a darse en el segundo trimestre del año (algo que no estima ninguna de las consultoras privadas ni los economistas del equipo económico), recién se podría alcanzar el nivel de junio del '98 a principios de 2004. En ese momento, y si todo sale bien, se podrá hablar nuevamente de una industria argentina en crecimiento.
Tampoco aportó resultados optimistas la encuesta mensual que presenta el ministro de Economía junto con los resultados de la actividad manufacturera, aunque se mantiene el nivel de pesimismo de diciembre de 2001.
Al medirse la proyección de la demanda interna, en enero (cuando ya se sabía que la Argentina salía de la convertibilidad y que el peso se devaluaba) sólo 4,4% de los industriales consultados preveía un alza, mientras que 95,6 creía que habría una disminución o un mantenimiento en la variable. Un año atrás, en enero de 2001, los empresarios que esperaban un incremento de la demanda interna llegaban a 22%; mientras que 78% creía que el indicador se mantendría o disminuiría.
Un dato curioso, más teniendo en cuenta que la devaluación del peso se realizó para que los exportadores tuvieran mejores perspectivas, es que dentro de esta variable en enero 73,8% no esperaba cambios, 6,2% advirtió una disminución y 20% consideró un aumento. En enero de 2001 la relación era mejor, con 50% que no esperaba cambios, 23,5% que aguardaba un aumento y 26,5% una disminución. En este caso tampoco hubo mejoras contra diciembre de 2001, cuando aún no se sabía que finalizaba la convertibilidad, y los industriales esperaban una disminución de 30,2%, mientras 44,2% no aguardaba cambios y 25,6% una suba de la demanda.
El mismo proceso, pero a la inversa, se vio en el ritmo de importaciones esperado. En enero de 2002, 52,4% de los industriales creía que importaría menos mientras que 46% que se mantendrían estables. Sólo 1,6% espera un incremento. Un año antes, en enero de 2001, la diferencia era 23,9%, 62,7% y 13,4% respectivamente.
Los últimos dos datos reflejan que por ahora la salida de la convertibilidad implica una caída de las importaciones pero no necesariamente un aumento en las exportaciones.
La tendencia recesiva se repite en cuanto a los niveles de stocks involuntarios dentro de las empresas. La cantidad de mercadería que se acumuló resultó en enero de 2002 estable para 71,2% de los encuestados, alta para 18,2% y cayó para 10,6%.




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