9 de septiembre 2005 - 00:00

Petracchi con AEA, crítico de decretos

«Un Congreso casi inactivo y un Ejecutivo legislando no es la mejor combinación para un estado democrático de derecho.» El argumento fue blandido por Enrique Petracchi, presidente de la Corte Suprema de Justicia, para explicar su oposición a los DNU (decretos de necesidad y urgencia). El magistrado tuvo también duras palabras para el número de miembros del máximo tribunal: «El hecho de que seamos nueve dificulta todo acuerdo. Hay diferencias aún entre quienes opinamos igual sobre determinados temas, tales como la pesificación».

Quienes le habían preguntado por esos temas tan urticantes eran unos treinta miembros de AEA (Asociación Empresaria Argentina), que almorzaron ayer con el juez en el Alvear Palace. El encuentro formó parte de las habituales reuniones de la entidad con las máximas figuras de los tres poderes del Estado.

Abrió el encuentro Luis Pagani (Arcor), titular de AEA, quien reclamó en su discurso lo que vienen pidiendo los empresarios desde hace tiempo: más seguridad jurídica y reglas de juego claras y permanentes que favorezcan la inversión.

En la platea se acomodaron, entre otros, Paolo Rocca ( Techint), Eduardo Elsztain (IRSA), Luis Mario Castro (Unilever), Horst Paulmann (Cencosud), Arturo Acevedo (Acíndar), Amalia Lacroze de Fortabat, Carlos Miguens (Quilmes), Juan Brouchou (Citibank), Víktor Klima (Volkswagen) y Oscar Vicente (Petrobras). La presencia de Klima y de Brouchou tuvo además el calor de la bienvenida, porque ambos se incorporaron al Comité Ejecutivo de AEA (en reemplazo de Pablo Roemmers y seguramente de Castro, que antes de fin de año deja sus funciones ejecutivas en la empresa británica).

Petracchi
obsequió a su auditorio con un discurso de unos 45 minutos, de una erudición jurídica que los abogados presentes (como Brouchou, por caso) disfrutaron más que sus contertulios.

Después llegó el tiempo de las preguntas del auditorio. Para un observador externo, lo más llamativo no fueron los interrogantes que se formularon sino el que no se hizo: ninguno de los empresarios quiso saber más sobre el controvertido fallo de la Corte que habilitóla vía judicial para los reclamos por accidentes de trabajo, una verdadera espada de Damocles para las pymes y un salvavidas para las ART, que quedan indemnes a ese riesgo adicional (los que deben hacer frente a los juicios son los empleadores).

Obviamente se le preguntó a Petracchi del futuro fallo sobre pesificación, a lo que respondió con un poco catedrático «No tengo la bola de cristal» y luego agregó el párrafo que se reproduce más arriba en relación con el número de miembros de la Corte. También se habló de la lentitud de la Justicia en muchos casos.

Otro momento saliente del intercambio fue cuando se le preguntó sobre la vigencia «sine die» de la
Ley de Emergencia Económica: Petracchi dijo que «si una norma tal se mantiene en el tiempo, pasada la emergencia que la originó, se empieza a atentar sobre los derechos de las personas».

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