El barril de crudo de Texas se encareció hoy un 3,66 por ciento y superó los 91 dólares en Nueva York, entre expectativas de que la OPEP recorte su producción y de que haya mermas en los suministros de Nigeria y el Mar del Norte.
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Al cierre de la sesión regular de la Bolsa Mercantil de Nueva York (NYMEX), los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en marzo subieron 3,66 dólares respecto del precio de la sesión anterior y acabaron la semana a 91,77 dólares por barril (159 litros).
Ello supone que durante la semana se encarecieron un 3,15 por ciento, desde los 88,96 dólares a los que cerraron la anterior, aunque en lo que va de año han caído un 4,4 respecto a los 95,98 dólares de cierre de 2007.
Los contratos de gasolina para entrega en ese mismo mes se encarecieron nueve centavos, hasta los 2,3572 dólares por galón (3,78 litros); los de gasóleo de calefacción subieron diez centavos, hasta los 2,3572 dólares/galón, y los de gas natural añadieron veinte centavos, hasta 8,30 dólares por mil pies cúbicos.
El petróleo WTI registró hoy una fuerte subida impulsado por expectativas de un posible recorte en la producción de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
Diversos medios financieros indicaron hoy que ese cartel podría rebajar sus cuotas oficiales para mantener el precio del crudo por encima de 80 dólares en caso de continuar la tendencia bajista mostrada en recientes sesiones.
La OPEP decidió en su última reunión mantener la producción en 29,67 millones de barriles diarios, pese a los llamados de los países desarrollados para que elevaran la oferta y ayudaran así a reactivar la economía.
Representantes de algunos países miembros de la Organización han indicado que la OPEP podría rebajar la oferta si los precios descienden con fuerza y que probablemente no variarían las cuotas en su próxima reunión, el 5 de marzo, si se mantiene por encima de 85 dólares.
El fuerte incremento de hoy también estuvo relacionado con recortes imprevistos de la producción en Nigeria y un descenso en los suministros de crudo desde el Mar del Norte. Royal Dutch Shell informó de una merma de unos 130.000 barriles diarios de crudo en su producción en Nigeria, debido a problemas en los suministros por actos de violencia recientes, mientras que Total también señaló que su producción en el Mar del Norte descendió en un volumen equivalente a 280.000 barriles de crudo.
El jueves se conoció que Exxon Mobil, la mayor petrolera del mundo, había conseguido una orden judicial para que se proceda a la congelación de activos de la compañía pública venezolana PDVSA por al menos 12.000 millones de dólares, lo que fue negado hoy por el Gobierno de ese país.
Venezuela y Nigeria están entre los cinco mayores suministradores de crudo de Estados Unidos junto a Canadá, Arabia Saudí y México.
Phil Flynn, experto de la firma Alaron Trading, mencionó hoy en su nota diaria a clientes la ola de frío que afecta a parte de EE.UU. y que se espera que llegue al noreste del país este fin de semana, lo que aumentará la demanda de combustibles de calefacción, así como tormentas en México que afectaron a las exportaciones de crudo.
Esos factores, unidos a la inquietud que persiste ante las actividades nucleares de Irán y las amenazas de Rusia de cortar los suministros de gas a Ucrania, habrían favorecido que los precios del crudo y de los combustibles subieran con fuerza al final de la semana.
No obstante, los expertos recuerdan que también existe gran inquietud en los mercados petroleros por el descenso en la actividad económica en EE.UU. y en otras naciones desarrolladas, lo que se prevé reducirá la demanda de crudo y de combustibles, a lo que se suma la debilidad del dólar, que abarata la compra de materias primas.
También se percibe una tendencia al alza en las reservas de crudo almacenadas en Estados Unidos, después de la persistente merma que se percibía a finales del pasado año.
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