«Los artesanos y talleristas argentinos están muy por encima de la calidad de las telas nacionales. Por eso las mejores marcas siguen usando materiales importados y confeccionistas locales.» La afirmación de Guido Lima, un experto en «crear marcas», como él mismo se define, debe ser tomada en cuenta: está en el negocio de la indumentaria desde hace tres décadas y trabajó «con todos». «Arranqué con Fiorucci, desarrollé Mango y Diesel, manejé Paula Cahen D'Anvers, Coniglio y Ralph Lauren para el Exxel Group y fui uno de los socios fundadores de Etiqueta Negra, con Federico Alvarez Castillo y Juan Cahen D'Anvers», expone su currículum.
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Ahora, cuenta, Lima está trabajando para marcas nuevas y locales, como Hispana, Laura Driz y A.Y. Not Dead. «Tenemos una consultora, Buenos Aires Showroom, que tiene la misión de desarrollar esas marcas al máximo de su potencial para luego encarar proyectos de exportación.»
El caso de A.Y. Not Dead es llamativo: se trata de una boutique para jóvenes que crearon los tres hijos de Jorge Romero, ex CFO del grupo que encabezaba Juan Navarro (más una cuarta socia: Angie Chevallier). «A Jorge lo conocí cuando trabajé para el Exxel, y como los chicos eran brillantes pero no sabían de marketing, me convocó para ayudarlos.»
En cambio, Lima se niega a confirmar la versión de que Hispana -su principal cliente por estas horas-sea de Julio Comparada, el empresario que también es presidente del club Independiente de Avellaneda. «Los socios prefieren mantener en reserva su identidad», se disculpa.
En lo que hace a Hispana ya cuenta con tres locales y está a punto de firmar con un shopping center de Belgrano para abrir un cuarto. «Queremosestar en todos los centroscomerciales del área metropolitana que se adapte a nuestra propuesta, que apunta a los segmentos socioeconómicos altos», asegura. «En lo que hace al interior, iremos a locales multimarca, y ya esta temporada estaremos en unos 50 en todo el país. Apuntamos a facturar $ 20 millones anuales.» La tarea no parece menor: de junio 2004 a junio 2005 vendieron $ 2 millones, pero en el futuro aspira a exportar buena parte de la producción justamente para alcanzar ese objetivo.
La marca vende 60% de prendas para mujeres, 40% para varones. Explica que muchas veces la mujer es quien se encarga de vestir a su marido, novio, etc. «Tratamos de que la calidad sea de las mejores, y por eso importamos las telas», reafirma.
En relación con el mercado de la indumentaria, Lima sostiene que «todo vuelve; ya las marcas de jóvenes diseñadores están compitiendo con clásicos de los años sesenta y setenta, que muchos pensaban que estaban muertas». Y menciona específicamente el resurgimiento de nombres como los de -por citar algunos-Fred Perry, Chanel, Gucci, Paco Rabanne y Penguin, hasta hace no mucho tiempo borradas del imaginario colectivo y hoy una especie de boom europeo que de a poco está retornando a la Argentina. «Ojo: yo no tengo nada que ver con esas marcas, más bien todo lo contrario porque son mi competencia, pero es un hecho que están volviendo. Hasta hace un par de años, nadie osaba en Europa ponerse un par de mocasines Gucci con la tira bordó y verde, y hoy es casi imposible conseguirlos porque se agotan...»
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