Poco interés en los plazos fijos indexados por dólar
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Obviamente que el «corralito» y la incertidumbre conspiran contra la posibilidad de captar nuevos depósitos. De hecho, los plazos fijos en pesos y en dólares a siete días, que se ofrecen hace casi un mes, resultaron un verdadero fiasco.
Este es el menú de plazos fijos que ahora podrán ofrecer las entidades. En todos los casos, la tasa de interés se pacta libremente:
• EN PESOS CON DINERO DEL «CORRALITO»:
Los fondos que están en cuentas a la vista (caja de ahorro y cuenta corriente) pueden utilizarse para un plazo fijo en moneda local. El plazo mínimo fue rebajado de 30 a 14 días. Los bancos tendrán un encaje de 40%, pero será remunerado por el Central.
• EN PESOS, PARA DINERO FUERA DEL «CORRALITO»:
El plazo mínimo para el dinero fresco que ingrese en los bancos es de siete días. El encaje para los bancos se rebajó de 40% a 9% anual, con lo cual tendrán más margen para aumentar las tasas. Hasta ahora, las entidades no aceptaron pagar más de 7% anual para el público, pero obviamente se trata de una tasa irrisoria considerando que la inflación no bajará de 50% anual.
• EN DOLARES BILLETE:
Pueden utilizarse billetes o fondos provenientes de transferencias del exterior. También el plazo mínimo es de siete días y la tasa no supera 4% anual. Los bancos pueden utilizar los fondos para aplicarlos a líneas de prefinanciación de exportaciones o comprar Letras del Banco Central en la misma moneda.
• EN PESOS, INDEXADOS POR DOLAR: Es una de las novedades del paquete anunciado por el BCRA. El ahorrista pone pesos, pero atado al valor del dólar de referencia (que surge del mercado mayorista). Al cabo de 14 días (plazo mínimo para la inversión), el banco devolverá los pesos, pero también de acuerdo con el precio del dólar. Esto significa que, si se registra una reducción en la cotización durante la semana, esto implica que el ahorrista recibirá menos pesos. Se trata de una alternativa a la compra directa de dólares, aunque en este caso también se asume el riesgo bancario.
Uno de los problemas que tiene esta nueva operatoria es que los bancos más confiables del sistema no tendrían incentivo para captar dinero de ahorristas. Esto es así porque se mantuvo vigente una norma del BCRA que obliga a los bancos que tengan un volumen de depósitos mayor al que registraban el 30 de noviembre a encajar 75%.
Esto significa que, si el Banco A tenía $ 1.000 millones a esa fecha y ahora cuenta con $ 1.100 millones, debe inmovilizar las tres cuartas partes de los fondos. El Central utiliza ese dinero para represtarlo a otras entidades.
En cambio, los bancos que perdieron depósitos en este período no tienen esta exigencia. Por lo tanto, saldrán a ofrecer tasas sustancialmente mayores que las vigentes para los bancos más confiables, aquellos que ganaron colocaciones desde que se estableció el «corralito».



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