30 de agosto 2002 - 00:00

Podrán cobrarse cheques en efectivo

El Banco Central dio ayer un nuevo paso para la apertura gradual del «corralito»: aprobó que se emitan chequeras libres desde el 1 de octubre. Esto permitirá que puedan cobrarse cheques en efectivo, lo cual está prohibido desde el 3 de diciembre. La medida beneficia, sobre todo, a comerciantes, supermercados o estaciones de servicio, que cobran en efectivo. Quienes cobren podrán retirar la totalidad del dinero y no un máximo de $ 1.200 mensuales como hasta ahora. Los bancos podrán ofrecer la emisión de estos cheques desde las actuales cuentas del «corralito», distinguiendo el saldo que está disponible en efectivo.

Apartir del 1 de octubre, los cheques podrán cobrarse en efectivo, en lo que representa un paso clave en el proceso de liberación gradual del «corralito». Así lo dispuso ayer en su reunión de directorio el Banco Central, en línea con los pedidos para acelerar este mecanismo que solicitó el Ministerio de Economía.

Esto significa que desde una cuenta corriente que tiene fondos disponibles para extraer en efectivo podrían emitirse cheques que serán cobrados en efectivo por el receptor.

El mecanismo de cobrar cheques en efectivo quedó prohibido desde el 3 de diciembre, cuando el ex ministro de Economía Domingo Cavallo decidió establecer el «corralito» bancario
.

Desde ese momento, todos los cheques deben ser depositados para su acreditación en un plazo mínimo de 48 horas. El dinero acreditado pasa automáticamente a engrosar el «corralito», con las restricciones de retiro de efectivo de $ 1.200 mensuales.

En cambio, con los nuevos cheques libres habrá dos alternativas: cobrarlos directamente en ventanilla o depositarlo en una cuenta propia y, si se desea, extraer la totalidad de los fondos cash.

El sistema hará circular dentro del sistema bancario un mayor monto de dinero que ya está fuera del «corralito» y que sólo para las cuentas a la vista (cajas de ahorro y cuentas corrientes) se estima en más de $ 4.000 millones.

Los que estarán más interesados en contar con estas chequeras son quienes recaudan fundamentalmente en efectivo. Por ejemplo, comerciantes, supermercados o estaciones de servicio. Ahora tendrán la posibilidad de depositar en efectivo y emitir cheques especiales contra esos fondos.

Los bancos podrán ofrecer dos alternativas para el público: una de ellas es distinguir en las cuentas actuales un saldo «A» que está dentro del «corralito» y un saldo «B», cuyo monto ya estaría libre para retirar en efectivo. Los nuevos cheques serían girados sobre el saldo «B»
.

Pero las entidades que no tengan la posibilidad técnica de ponerlo en marcha, tendrán que abrir en forma gratuita para los clientes una cuenta «L», o Libre, que funciona totalmente al margen de las restricciones actuales.

Además, la institución que preside
Aldo Pignanelli ya había aprobado que a partir del lunes próximo se dé también un nuevo paso para liberar el «corralito». Específicamente, se permitirá que los saldos de libre disponibilidad pasen de una cuenta de un individuo a un tercero por vía electrónica, sin quedar atrapado.

Hasta ahora, tanto la emisión de cheques como las transferencias electrónicas de fondos no distinguían si el dinero estaba dentro o fuera del «corralito».

Justamente, uno de los motivos de la última pelea del ministro de Economía, Roberto Lavagna, con el titular del Banco Central, Aldo Pignanelli, pasó por la supuesta lentitud del BRCA por implementar las cuentas libres que permitirían ir reduciendo de a poco el volumen que permanece dentro del «corralito.

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