Con respecto a las negociaciones con el FMI, Lavagna mantuvo su visión cautelosa respecto del fin de las conversaciones. «Es un partido de ajedrez», les afirmó, en relación con que las dos partes están efectuando sus movimientos en forma muy calculada, en función de los intereses que cada uno posee.
Las estimaciones efectuadas en el programa monetario que se presentó ante el FMI contemplan que sumados el canje I y II, se debería haber pasado a BODEN 50% del dinero reprogramado. Contemplando que en la primera oferta hubo una aceptación de casi 30%, se debe ahora esperar que en los últimos días de vigencia se produzca una fuerte reacción positiva del público, algo que los propios banqueros descartan. El escepticismo llegó a tal punto que hasta se habló de postergar por 30 días más la fecha de vencimiento de la aceptación de este canje II, algo que los representantes de las entidades no recomendaron al equipo económico realizar dado que la falta de tiempo no es la razón de la escasa adhesión actual.
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