Cada vez hay más oferta de propiedades en alquiler. «Antes
no llegábamos a colocar el cartel, y ahora pasan 4 semanas
hasta concretar la operación», aseguran.
Como si fueran adornos que se van agregando al árbol de Navidad, los carteles de las inmobiliarias con la leyenda de «Alquila» se multiplican en los edificios de la ciudad. El freno en la economía, profundizado por la crisis internacional, las secuelas del conflicto entre el campo y el gobierno, y una mayor oferta debido a la cantidad de construcciones de los últimos años que se volcaron al negocio locatario revirtieron el fuerte aumento de precios.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Todos los analistas coinciden en que el mercado está amesetado. Los precios se estancaron. «Habían subido al ritmo de la inflación, pero hoy el asalariado no puede hacer frente a otros aumentos, además de los colegios, prepagas y demás gastos», detalló Guillermo González, de la inmobiliaria Araks. «El freno en la demanda se da sobre todo en la clase media, en donde los sueldos no aumentaron tanto», explicó Maximiliano Boccacci, de Tizado Propiedades, además de pronosticar «una tendencia de más oferta de propiedades en alquiler», lo que presionaría aún más los precios a la baja.
Juan Alberto Toselli, de la inmobiliaria Toselli Fuentes, y González sintetizaron el «parate» con un ejemplo: lo que antes se alquilaba con un solo aviso en el diario, hoy es necesario publicarlo 3 o 4 veces para concretar la operación. «Además, hay cada vez más carteles colgados en los edificios cuando meses atrás no los llegábamos a poner porque ya se lograba el contrato antes», indicó González.
Si bien pocos se animan a vaticinar una caída en los valores de los alquileres, el simple juego de la oferta y la demanda evidencia una disminución en los precios para los próximos meses. «En la medida en que no repunten los pedidos de propiedades, el mercado se va a regular con los precios», explicó Toselli al tiempo que sentenció: «Van a bajar 10% respecto de lo que se pretende cobrar hoy».
Actualmente, a la hora de alquilar, el inquilino no sólo debe pagar el mes correspondiente, sino también otro, equivalente al depósito. Además, debe agregar dos meses más, por la comisión de la inmobiliaria y los gastos del contrato. Sin embargo, algunos analistas advierten que en la pulseada por quién se hace cargo de estos costos, algunos meses pueda salir favorecido el inquilino. «Los propietarios no ven como negocio tener una unidad parada porque tienen que pagar las expensas y otras cuentas; entonces prefieren hacerse cargo de algunos gastos de la firma del contrato», aseguró el vicepresidente de la Cámara Inmobiliaria, Carlos Sotelo. Sin embargo, para Armando Pepe, los dueños demuestran esa premura por concretar la operación con la simple reducción del valor del alquiler.
Mayor oferta
Además de los efectos de la crisis internacional, que transmite cautela y paraliza las decisiones, otro de los factores que influye en la caída de los alquileres es que existe una mayor oferta, tanto por la disminución de los extranjeros en el país como por los departamentos nuevos disponibles en las construcciones de los últimos años. «La llegada de extranjeros disminuyó en alrededor de 35%, por lo que esos inmuebles ahora pasan a ofrecerse en contratos convencionales, de 24 meses», indicó Pepe.
Por el lado de la demanda, las opiniones son encontradas. Mientras algunos sostienen que las secuelas del conflicto del campo y el gobierno van a repercutir en menores solicitudes de alquiler para el año próximo, otros indican que el simple hecho de modificar el estado civil asegura un buen piso de pedidos. «En el último año hubo 37.000 casamientos y 32.000 divorcios. Todos estos casos significan nuevos lugares para vivir», explicó Pepe.
Y esas nuevas viviendas no necesariamente implican nuevos dueños: con las tasas de interés cada vez más altas, acceder a un crédito hipotecario se volvió una misión casi imposible de concretar. «Para obtener un préstamo de u$s 60.000 (que alcanza para un departamento de dos ambientes), es necesario contar con ingresos de al menos $ 9.400 mensuales», sintetizó un analista del Banco Nación.
Dejá tu comentario